Aceptemos el Evangelio como ese misterio, aceptemos el Evangelio
En la obra teológica de un santo como Tomás de Aquino, todo parece tener su sitio y todo parece encajar y de alguna manera todo parece estar claro, pero cuando pasa el tiempo, y resulta que todo parece estar oscuro y confundido; estos son días para vivir el Evangelio como ese secreto, como ese misterio.
Los nuestros no son tiempos de completa y gran claridad, sino tiempos de confusión, tiempos donde las cosas están muy revueltas, nos corresponde a nosotros vivir el secreto del Evangelio sin grandes pretensiones, pero con grandes aspiraciones. Eso hace que todo en mi vida florezca, que todo me vaya bien, nos estamos uniendo unos con los otros nos vamos conociendo, entre todos hacemos una gran obra.
La Iglesia, tiene que aprender a caminar descalza, humilde. Miremos cómo llegó Pablo a evangelizar Corinto: haciendo tiendas, casas de fieles, oficios manuales. Rechazado, echado de una parte y llegando a otra.
No hay comentarios:
Publicar un comentario