Con muchísimo respeto hermanos /as discernimos la fe, distinguiendo entre el acto de la fe y los contenidos de la fe. Una cosa es el acto por el cual una persona cree y otra muy distintas los contenidos de esta fe. El acto de la fe es asentir, ofrecer mi capacidad de razonar y de querer para asentir y decir. Una cosa es por tanto la fe en Dios, en Cristo, en los dogmas y otra cosa son precisamente esos contenidos. Hay que distinguir por tanto entre acto de la fe y los contenidos de la fe. Repetimos…….
Es que el corazón es el segundo elemento que debemos analizar en el acto de la fe. Hemos dicho que el primer paso en la fe se da cuando se anuncia la Palabra. Palabra QUE se anuncia sobre todo en el corazón de la persona, como lo atestigua ya desde los inicios del cristianismo el autor del libro de los Hechos de los Apóstoles, al relatar, por ejemplo los primeros anuncios de la Palabra por parte de Pablo: “De allí fuimos a Filipos, ciudad importante de esta región de Macedonia y colonia romana. Pasamos algunos días en esta ciudad, y el sábado nos dirigimos a las afueras de la misma, a un lugar que estaba a orillas del río, donde se acostumbraba a hacer oración. Nos sentamos y dirigimos la palabra a las mujeres que se habían reunido. Había entre ellas una, llamada Lidia, negociante en púrpura, de la ciudad de Tiatira, que adoraba a Dios. El Señor le tocó el corazón para que aceptara las palabras de Pablo”. (Hch. 16, 12 – 14).
Tal parece ser que el corazón es el elemento principal en el acto de fe. No basta simplemente el anuncio de la Palabra. Es necesario que esta Palabra descienda al corazón de la persona, tocar el corazón, como dice el relato de Lidia. Si por un lado vemos que se da el anuncio de las palabras de Pablo, nos damos cuenta también que estas palabras no hubieran significado nada si el Señor no hubiera tocado el corazón de Lidia. Se dan aquí los dos elementos que nos faltan por analizar en el acto de fe que son el corazón y la acción del Señor o la gracia. Dejaremos la gracia para el final de nuestra exposición en este capítulo y ahora abordaremos el elemento del corazón.
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