El provincial de los salesianos recordó la vida intachable de dos religiosos que dedicaron su vida a educar y formar a los jóvenes, y lamentó las insinuaciones sin fundamento. Por lo que se refiere a las hostias que pisaron al robarse los vasos sagrados, precisó que los dos adolescentes ladrones pensaron que eran de oro puro y de gran valor económico, cuando en realidad no lo eran.
La Conferencia Episcopal de Venezuela a través de su comisión Justicia y Paz, señaló que el asesinato de estos religiosos es “una prueba más de la violencia criminal imperante en nuestro País”.
Indican en el comunicado que “Jesús Plaza y Luis Sánchez, dos hombres consagrados al seguimiento de Cristo, acogedores, dedicados toda su vida a la formación y acompañamiento de jóvenes con el ideal y la misión de sembrar valores en las personas, con el sueño de transformar nuestro país con la luz del evangelio, para reducir la violencia y garantizar una convivencia pacífica, consiguen la muerte a manos de jóvenes inconscientes del valor supremo de la vida”.
“La Comisión de Justicia y Paz está profundamente consternada por el asesinato del padre salesiano Jesús Plaza y del hermano salesiano Luis Sánchez. Ante este suceso incalificable y doloroso que enluta a la Iglesia venezolana y particularmente a la familia salesiana, queremos expresar nuestra indignación por lo que este irreverente hecho entraña e indica de erosión de los valores y deterioro de nuestra convivencia social”.
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