Esa es la diferencia entre el pensamiento que nace del Antiguo Testamento y el pensamiento que nace de la fantasía pagana. La fantasía pagana busca superhombres, llámense Aquiles, Superman, o el Ratón Mickey, superhombres, seres extraños, transmutaciones de la naturaleza nuestra.
El Antiguo Testamento nos dice: "No busques superhombres", el problema no es que esté mala la naturaleza, sino que la naturaleza necesita la unción, y cuando Dios ve su unción, esa unción de Dios dará la victoria y dará la salvación.
Por eso tenemos que quedarnos con esta idea: la teología del Mesías, que viene del Antiguo Testamento, es la teología de la unción, es la convicción, entonces, de que el mundo no cambia con superhéroes, el mundo no cambia con gigantes, el mundo no cambia con genios.
Oigame eso, que eso es importante, porque la gente vive esperando que aparezcan genios, que aparezcan gigantes, que aparezcan poderosos o adinerados. No. No son los superhombres, no son los adinerados ni los poderosos; no es la acumulación ni de riquezas, ni de ideas, ni de poder, ni de belleza; nada de eso puede transformar la historia de la raza de Adán.
Lo único que puede cambiar esta historia es que un hombre sea ungido, que reciba la unción de Dios, que siendo como nosotros, tenga la unción que nosotros no tenemos. Esa es la teología del Mesías.Bendiciones
No hay comentarios:
Publicar un comentario