sábado, 5 de noviembre de 2016

Adviento


El Antiguo Testamento nos ayuda a descubrir nuestra hambre, nos ayuda a descubrir nuestra necesidad, y luego el Nuevo Testamento cumple o llena esa necesidad, ese vacío que se tenía lo llena a través de Jesucristo, en su presencia.
Eso es también lo mismo que sucede entre el Adviento y la Navidad. ¿Para qué es este tiempo de Adviento? Para hacer hambre. Este tiempo de Adviento es para que, a lo largo de todas estas lecturas, uno se dé cuenta cuánto necesita de Jesucristo, uno se dé cuenta que realmente sin Cristo la vida está gravemente incompleta. Para que cuando llegue la Navidad, cuando llegue Jesús, entonces nosotros digamos: "Éste es el que estábamos esperando".
Aparece una realidad humana, un drama humano muy claro que es el cansancio, el tedio, el agotamiento, el sentirse sin fuerzas, el no poder encontrar una razón para seguir adelante. Esta es una experiencia que muchas personas tienen. 
 “Venid a mi todos los que estáis cansados y agobiados, y yo los aliviaré” San Mateo 11,28.
Es muy interesante lo que dice el Señor. Él no promete un paraíso, Él no nos está diciendo: "Vengan y se les acabarán los problemas, vengan y no habrá dificultades. Él lo que dice es: "Les voy a cambiar de yugo". Es decir: "Dejen de cargar el yugo que están llevando ustedes y carguen ahora el yugo mío". El texto que leímos fue: “Cargad con mi yugo y aprended de mí que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso” San Mateo 11,29 .
Jesús sí nos ofrece un descanso, pero es un descanso muy particular. .
Cristo no nos habla de un descanso de inactividad sino nos habla de un descanso productivo. Es el trabajar sin cansarse, es el producir frutos sin agobiarse, es avanzar sin fatigarse. Fíjate que en el fondo es lo mismo que nos había dicho la primera lectura: “Los que esperan en el Señor,esto tiene su famoso canto carismático, los que esperan en el Señor renuevan sus fuerzas, corren sin cansarse y marchan sin fatigarse” Isaías 40,31.
 Isaías nos dice: "Corre sin cansarse y marcha sin fatigarse" Isaías 40,31.
 El descanso que nos propone la Biblia es: "Encuéntrale el sabor y el sentido a todo lo que haces. Encuéntrale el sabor y el sentido a tu existencia y descubrirás que no te cansas"
Pero si uno dice: "Voy a hacer lo que hago cumpliendo la voluntad de Dios, y esto lo voy a hacer por amor al Señor, y que mi Señor se glorifique en todo.
Cada pedacito de la vida se llena de significado y cada pedacito de la vida se llena del color y del perfume y del sabor de Cristo. Todo adquiere ese esplendor de Él, y si adquiere ese color y adquiere ese esplendor, entonces uno no siente el cansancio. Este es el secreto de grandes santos. Por eso nos maravilla la manera como vivieron tan activamente.
Que Dios nos regale esa presencia de Cristo en todas las horas de nuestro día y sentiremos, como dice Isaías, que "corremos sin cansarnos y que marchamos sin fatigarnos” Isaías 40,31

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