domingo, 27 de noviembre de 2016

Testigo







San Mateo es aquel famoso cobrador de impuestos que fue llamado por Jesús para que se convirtiera en discípulo y apóstol suyo, y así San Mateo acompañó al Señor hasta el momento de la cena y la cruz y luego fue testigo de la resurrección. Lo mismo el último de los evangelistas, San Juan, San Juan hermano de Santiago llamado el mayor, era uno de los dos hijos de Zebedeo, ellos eran pescadores.
 También hay un pasaje del evangelio que recuerda cuando Cristo llama a este par de pescadores para que se conviertan en apóstoles, así que Mateo y Juan eran Apóstoles, ¿pero que pasa con los otros dos, con Marcos y con Lucas? pues resulta que Marcos fue discípulo de dos de los apóstoles.
Marcos se llamaba Juan Marcos y fue discípulo primero de San Pablo .
Marcos y Pablo empezaron misionando juntos, Marcos siguió un tiempo evangelizando por su cuenta, pero luego se unió a la Misión del apóstol San Pedro y según la tradición Marcos llegó hasta Roma donde Pedro, según cuenta la misma tradición, vino a constituirse en cabeza de esa comunidad cristiana.
Por eso el papa es el obispo de Roma, porque el primero entre los apóstoles, es decir, San Pedro, el que recibió el encargo de confirmar en la fe a los hermanos, llegó hasta allá, hasta Roma, entonces Juan Marcos llegó allá.
De modo que el evangelio de San Marcos en buena parte contiene los recuerdos del apóstol San Pedro, con el que Marcos gastó unos buenos años. SanLucas fue discípulo y amigo de San Pablo, nos dice : la Segunda Carta de san Pablo a Timoteo, en un momento de desconsuelo, de cierta frustración, de cierto dolor, el hace cuentas de toda la gente que lo ha dejado, dice Demas me ha abandonado por amor a este mundo, (2 Carta de Timoteo 4, 10) donde se ve que también Pablo experimentó fracasos.
El evangelio de San Lucas y los Hechos de los Apóstoles, que también es de San Lucas, tenemos  una versión del evangelio como tal vez lo predicó, como tal vez lo quiso imprimir en los corazones el apóstol San Pablo y esto a nosotros nos dice mucho, porque San Lucas no era de familia judía, Lucas era de origen pagano, Lucas no tenía en su corazón, en su tradición de familia la ley de Moisés.
Lo que va a insistir Lucas en sus escritos, porque él tampoco era de familia judía y porque en cambio, sí estuvo cercano y en estrecho contacto con el gran predicador de la gracia de Dios, de la misericordia de Dios que fue el apóstol san Pablo.
Démosle gracias a Dios por el regalo del evangelio y recordemos siempre que en medio de nuestros dolores, que son los dolores que nos suceden como seres humanos, está presente esa oferta, ese regalo del Padre Celestial que es nuestro Señor Jesucristo.
San Lucas hace una serie de énfasis en su evangelio, el enfatiza en el poder del Espíritu Santo, enfatiza en el lugar irremplazable que tienen las mujeres en la difusión del evangelio; Y también, cómo la mujer puede frenar o bloquear la obra de la predicación, el destaca este aspecto de la mujer, que no lo hacen los demás escritores del Nuevo Testamento.
San Lucas  el evangelio es para los últimos, para los pobres, para los más tristes, esos son como predilectos de Dios para recibir el evangelio y Lucas insiste también en la alegría y en el poder del Espíritu Santo, podríamos decir, “democratizando la salvación” como enseñando que el espíritu es para todos, que el poder del espíritu llega a todos y que desde ese espíritu nosotros tenemos libre acceso a Dios Padre.

Este maravilloso mensaje de esperanza llegue a cada uno de nosotros.

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