En la
Revelación bíblica, la paz es mucho más que la simple ausencia de guerra:
representa la plenitud de la vida Ml 2,5; más que una construcción humana, es un
sumo don divino ofrecido a todos los hombres, que comporta la obediencia al
plan de Dios. La paz es el efecto de la bendición de Dios sobre su pueblo: «
Yahveh te muestre su rostro y te conceda la paz » Nm 6,26.
Esta paz genera fecundidad Is 48,19, bienestar Is 48,18,
prosperidad Is 54,13, ausencia de temor Lv 26,6
y alegría profunda Pr 12,20. La
paz es la meta de la convivencia social, como aparece de forma extraordinaria
en la visión mesiánica de la paz: cuando todos los pueblos acudirán a la casa
del Señor y Él les mostrará sus caminos, ellos podrán caminar por las sendas de
la paz Is 2,2-5. Un mundo nuevo de paz,
que alcanza toda la naturaleza, ha sido prometido para la era mesiánica Is 11,6-9 y al mismo Mesías se le llama «
Príncipe de Paz » Is 9,5. Allí donde reina su paz, allí
donde es anticipada, aunque sea parcialmente, nadie podrá turbar al pueblo de
Dios Sof 3,13. La paz será entonces
duradera, porque cuando el rey gobierna según la justicia de Dios, la rectitud
brota y la paz abunda « hasta que no haya luna » Sal 72,7.
Dios anhela dar la paz a su pueblo: « Sí, Yahveh habla de paz para su pueblo y
para sus amigos, con tal que a su torpeza no retornen » (Sal 85,9). El salmista, escuchando lo que
Dios dice a su pueblo sobre la paz, oye estas palabras: « Amor y VeLa promesa de paz, que recorre todo el
Antiguo Testamento, halla su cumplimiento en la Persona de Jesús.
La paz es el bien mesiánico por
excelencia, que engloba todos los demás bienes salvíficos. La palabra hebrea « shalom », en el sentido etimológico de «entereza », expresa el concepto de « paz » en
la plenitud de su significado Is 9,5s.; Mi 5,1-4. El reino del Mesías es
precisamente el reino de la paz Jb 25,2; Sal 29,11;
37,11; 72,3.7; 85,9.11; 119,165; 125,5; 128,6; 147,14; Ct 8,10; Is 26,3.12;
32,17s; 52,7; 54,10; 57,19; 60,17; 66,12; Ag 2,9; Zc 9,10 et alibi). Jesús « es nuestra paz » Ef 2,14, Él ha derribado el muro de la enemistad
entre los hombres, reconciliándoles con Dios Ef 2,14-16. De este modo, San Pablo, con
eficaz sencillez, indica la razón fundamental que impulsa a los cristianos
hacia una vida y una misión de paz.rdad se han dado cita, Justicia y Paz se abrazan
» Sal 85,11.
Ivaldet Francisco,Lucièia Matìas,Agalgisa Flete,Antonioo Araujo Luna,Capilla Inmaculado Corazòn de Marìa Villa,Romy Budde,Marìa Josè MarEl Les ggusta tus reflexiones.Bendiciones
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