La vivencia de la comunidad fraterna constituye un anuncio profético que hay que valorar y potenciar acompañando a los hermanos/as para que todos /as puedan vivir una experiencia de fe, de fraternidad ,de formación y servicio. Quien se encuentro con Cristo no puede dejar de comunicar su mensaje de salvación
La Espiritualidad tiene que tener en cuenta los desafíos del mundo actual y la voluntad de Dios en nuestro mundo. La persona de Jesús debe ser el centro de nuestra vida estar con Jesús. La misión es siempre una misión compartida . Nuestra vida en común es evangelizadora y es el primer testimonio necesario,
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