Como trigo en gavillas él os une a vosotros mismos. Os desgarra para desnudaros. Os cierne, para libraros de vuestras coberturas. Os pulveriza hasta volveros blancos. Os amasa, hasta que estéis flexibles y dóciles. Y os asigna luego a su fuego sagrado, para que podáis convertiros en sagrado pan para la fiesta sagrada de Dios. Todo esto hará el amor en vosotros para que podáis conocer los secretos de vuestro corazón y convertiros, por ese conocimiento, en un fragmento del corazón de la Vida.
Pero si, en vuestro miedo, buscareis solamente la paz y el placer del amor, entonces, es mejor que cubráis vuestra desnudez y os alejéis de sus umbrales. Hacia un mundo sin primaveras donde reiréis, pero no con toda vuestra risa, y lloraréis, pero no con todas vuestras lágrimas. El amor no da nada más que a sí mismo y no toma nada más que de sí mismo. El amor no posee ni es poseído. Porque el amor es suficiente para el amor. Cuando améis no debéis decir: "Dios está en mi corazón", sino más bien: "Yo estoy en el corazón de Dios."Pensad que no podéis dirigir el curso del amor porque él si os encuentra dignos, dirigirá vuestro curso. El amor no tiene otro deseo que el de realizarse. Pero, si amáis y debe la necesidad tener deseos, que vuestros deseos sean éstos:
Fundirse y ser como un arroyo que canta su melodía a la noche.Saber del dolor de la demasiada ternura.
Ser herido por nuestro propio conocimiento del amor. Y sangrar voluntaria y alegremente.Despertarse al amanecer con un alado corazón y dar gracias por otro día de amor.Descansar al mediodía y meditar el éxtasis de amar. Volver al hogar con gratitud en el atardecer.
Dormir con una plegaria por el amado en el corazón y una canción de alabanza en los labios. El discípulo, luego de un largo viaje por los caminos de su vida en busca de la verdad, triste...va donde su maestro....y le comenta: Maestro mío..no entiendo....he recorrido el mundo entero....he buscado la verdad por todas partes, he escalado las mas altas montañas...he navegado los siete mares....incluso el ancho cielo ya nada me oculta..pero no he encontrado la verdad...donde mas he de buscarla?...ese tesoro de valor incalculable..donde esta?. El maestro..con su acostumbrada ternura le dice: hijo; porque buscas mas allá, o mas acá? no tienes que ir a ninguna parte!!..., es que no escuchas mis enseñanzas? la verdad..solo puede ser encontrada dentro de ti mismo...en tus sueños, solo tus sueños pueden producir la verdad que buscas..porque la realidad..solo es posible si antes es soñada...y ese sueño es el mismo sueño de todos...el mismo sueño de Dios...pues es su Espíritu Creador...que bajando hasta nosotros..nos lo regala en un suspirar de su amor...
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