El deseo de salir de sí y descubrirse en Dios y en el otro es común. Lo que destaca de esa experiencia es un sentimiento de “ser Iglesia” y sobresalen las características que marcan el catolicismo: el amor y la unidad. Ese sentimiento, también es normal, ya que la propia raíz de la palabra “Iglesia” quiere decir “salir de sí”. Otra pista de reflexión sobre ese llamado a la peregrinación es su ligación con la cuestión de la madurez interior como un camino de fe a lo largo de nuestro camino de vida un el propio. Caminar ... “Nuestra vida es un camino. Cuando paramos, alguna cosa está errada. Caminar siempre en la presencia del Señor, en la luz del Señor, buscando vivir con aquella irreprochabilidad que Dios pide a Abrahán, es un retrato del caminar de la vida. Su estructura, en esa posibilidad de salir de sí, materializa también nuestro caminar interior, tanto humana como espiritual, en que el camino con otros iguales a nosotros nos hace redescubrir quien somos como de dónde venimos y para donde vamos”. Experimentamos un pedido el sacrificio mayor, de un caminar más interior, podremos vivir así la presencia del Resucitado que edifica nuestra vida y restaura nuestras fuerzas.
sábado, 27 de abril de 2013
Interior
El deseo de salir de sí y descubrirse en Dios y en el otro es común. Lo que destaca de esa experiencia es un sentimiento de “ser Iglesia” y sobresalen las características que marcan el catolicismo: el amor y la unidad. Ese sentimiento, también es normal, ya que la propia raíz de la palabra “Iglesia” quiere decir “salir de sí”. Otra pista de reflexión sobre ese llamado a la peregrinación es su ligación con la cuestión de la madurez interior como un camino de fe a lo largo de nuestro camino de vida un el propio. Caminar ... “Nuestra vida es un camino. Cuando paramos, alguna cosa está errada. Caminar siempre en la presencia del Señor, en la luz del Señor, buscando vivir con aquella irreprochabilidad que Dios pide a Abrahán, es un retrato del caminar de la vida. Su estructura, en esa posibilidad de salir de sí, materializa también nuestro caminar interior, tanto humana como espiritual, en que el camino con otros iguales a nosotros nos hace redescubrir quien somos como de dónde venimos y para donde vamos”. Experimentamos un pedido el sacrificio mayor, de un caminar más interior, podremos vivir así la presencia del Resucitado que edifica nuestra vida y restaura nuestras fuerzas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario