La oración brota de la escucha de Jesús, de la
lectura del Evangelio, no olvidemos cada
día leer un pasaje del Evangelio. La oración brota de la confianza con la Palabra
de Dios
El espíritu de la oración restituye el tiempo a Dios, reencuentra la paz de las
cosas necesarias y descubre la alegría de los dones inesperados. Unas buenas
guías para esto son las dos hermanas Marta y María, de quienes habla el
Evangelio; ellas aprendieron de Dios la armonía de los ritmos familiares:la belleza de la fiesta, la serenidad del trabajo, el espíritu de oración.Salmo 14: “¿Quién será grato a tus ojos, Señor?”.
Santiago 1, 17-18. 21-22. 27: “Pongan en práctica la palabra”.
Deuteronomio
4, 1-2. 6-8: “No
añadirán nada a lo que les mando… Cumplan los mandamientos del Señor”.
San Marcos 7, 1-8. 14-15. 21-23: “Dejan a un lado el mandamiento de Dios para
aferrarse a la tradiciòn
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