Son
tantas las maravillas del Espíritu Santo. Vamos a orar mucho en esta semana,
vamos a orar más que de costumbre; vamos a pedirle a Dios que despierte en
nosotros las semillas, los dones que nos ha dado.
El
corazón es un pequeño paraíso. En tu corazón están las semillas de árboles
bellísimos; en tu corazón están las semillas para darle salud a muchos
hermanos. Tú tienes un paraíso en tu corazón, pero necesitas la lluvia del
Espíritu para que todas tus semillas broten.
Vamos
a pedirle al Señor en esta semana, orando más que de costumbre, vamos a pedirle
al Señor que haga brotar esas semillas, son los maravillosos dones y carismas,
son las virtudes sobrenaturales, es la vida de Dios en nosotros.
Si
nosotros entramos a esa atmósfera divina, si nosotros entramos a ese ámbito, a
ese perfume de Cristo, a ese ambiente del Señor Jesús, nosotros participamos de
su victoria. Por eso Él nos dijo: "Permaneced en mí y yo en vosotros, para
que deis fruto, un fruto que permanezca" San Juan 15,5. Nosotros queremos aprender
a vivir en la atmósfera de Cristo, en el perfume de Cristo, en el amor de
Cristo.
Acerquémonos
al regalo de Jesucristo, acerquémonos a los brazos de Cristo; sintamos el
perfume que sale del Corazón de Jesucristo; esa es nuestra atmósfera. Si
nosotros vivimos en la atmósfera de Cristo, en el amor de Cristo, es nuestra la
victoria de Cristo; y Él dijo en el evangelio: "En el mundo van a tener
luchas, van a tener que sufrir. No tengan miedo, yo he vencido al mundo" San Juan 16,33 .
Nosotros
vamos a estar con Jesús. La Primera Carta de Juan nos dice: "Ustedes no
tengan miedo. El que está en ustedes, es más fuerte que el que está en el
mundo" 1 Juan 4,4.
Vamos
a vivir en el poder del Señor, vamos a vivir en el amor del Señor, vamos a
estar en su ambiente, en su ámbito, en su atmósfera, como el niño que reconoce
a la mamá por el aroma, por el perfume, por el olor.
Vamos
a estar así muy cerca y vamos a conocer a Cristo por el olor, por ese perfume,
por esa unción, y a nunca, nunca, nunca, nunca jamás separarnos de Cristo.
Estar así con Él, participar de su victoria; ser tan pequeños y al mismo tiempo
tan grandes; ser tan débiles y al mismo tiempo tan fuertes; ser tan niños y al
mismo tiempo tan seres humanos.
Carta a los Hebreos 5,14, como dice la
Carta a los Hebreos, y dispuestos a tener victoria, porque Cristo el Señor ha
vencido a la muerte.
Amén.,
No hay comentarios:
Publicar un comentario