I
Corintios 13, 13
Ya podría
yo hablar las lenguas de los hombres y de los ángeles; si no tengo amor, no soy
más que un metal que
resuena o
unos platillos que aturden. Ya podría tener el don de predicción y conocer
todos los secretos y todo el saber, podría
tener fe
como para mover montañas; si no tengo amor, no soy nada. Podría repartir en
limosnas todo lo que tengo y aun
dejarme
quemar vivo; si no tengo amor, de nada me sirve.
El amor
es paciente, afable; no tiene envidia; no presume
ni se
engríe; no es mal educado ni egoísta; no se irrita; no lleva
cuentas
del mal; no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad. Disculpa sin
límites, cree sin límites, espera sin
límites,
aguanta sin límites. El amor no pasa nunca. ¿El don
de
predicar?, se acabará. ¿El don de lenguas?, enmudecerá. ¿El
saber?,
se acabará. Porque inmaduro es nuestro saber e inmaduro nuestro predicar; pero,
cuando venga la madurez, lo
inmaduro
se acabará. Cuando yo era niño, hablaba como un niño, sentía como un
niño,
razonaba como un niño. Cuando me
hice un
hombre, acabé con las cosas de niño. Ahora vemos como en un espejo de adivinar;
entonces veremos cara a cara. Mi
conocer
es por ahora inmaduro; entonces podré conocer como Dios me conoce. En una
palabra: qued
an la fe,
la esperanza,
el amor:
estas tres. La más grande es el amor.
Palabra
de Dios.
Salmo o
canción.
Testimonio.
Referencias:
"poner en el centro a las personas", "denuncia profética de un
nuevo modelo de
desarrollo",
"enlazados por la justicia".
Referencias:
"poner en el centro a las personas", "denuncia profética de un
nuevo modelo de desarrollo",
"enlazados
por la justicia".
Una de
las vías maestras para construir la paz
es una globalización que tienda a los intereses de la gran familia humana.
Es preciso un «código ético común», cuyas normas no sean sólo fruto de acuerdos, sino que estén arraigadas en la ley natural inscrita por el Creador en la conciencia de todo ser humano (cf.
Rm 2,14
Cada uno de nosotros ¿no siente acaso en lo
recóndito de su conciencia la llamada a dar su propia contribución al bien
común y a la paz social? La globalización abate ciertas barreras, pero esto no
significa que no se puedan construir otras nuevas; acerca los pueblos, pero la
proximidad en el espacio y en el tiempo no crea de suyo las condiciones para
una comunión verdadera y una auténtica paz. La marginación de los pobres del
planeta sólo puede encontrar instrumentos válidos de emancipación en la
globalización si todo hombre se siente personalmente heridopor las injusticias que hay en el mundo y por las violaciones de los derechos humanos vinculadas a ellas. La Iglesia, que es «signo e instrumento de la íntima unión con Dios y de la unidad de todo el género humano», continuará ofreciendo su aportación para que se superen las injusticias e incomprensiones, y se llegue a construir un mundo más pacífico y solidario.Por las injusticias que hay en el mundo y por las violaciones de los derechos humanos vinculadas a ellas. La Iglesia, que es «signo e instrumento de la íntima unión con Dios y de la unidad de todo el género humano», continuará ofreciendo su aportación para que se superen las injusticias e incomprensiones, y se llegue a construir un mundo más pacífico y solidario.
el
Mensaje para la Jornada Mundial de
la Paz de
2009.
Salmo o
canción.Testimonio.
Juan 17, 21
-En aquel tiempo, levantando los
ojos al cielo, Jesús
dijo:
«Padre santo: para que todos sean
uno, como tú,
Padre, en mí
y yo
en ti, que ellos también lo sean
en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado. También les di a ellos la gloria
que me diste, para que sean uno,
como nosotros somos uno». Palabra de Dios.
Referencias: "poner en el centro a las personas",
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