lunes, 13 de mayo de 2013

Resuena



I Corintios 13, 13
Ya podría yo hablar las lenguas de los hombres y de los ángeles; si no tengo amor, no soy más que un metal que
resuena o unos platillos que aturden. Ya podría tener el don de predicción y conocer todos los secretos y todo el saber, podría
tener fe como para mover montañas; si no tengo amor, no soy nada. Podría repartir en limosnas todo lo que tengo y aun
dejarme quemar vivo; si no tengo amor, de nada me sirve.
El amor es paciente, afable; no tiene envidia; no presume
ni se engríe; no es mal educado ni egoísta; no se irrita; no lleva
cuentas del mal; no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad. Disculpa sin límites, cree sin límites, espera sin
límites, aguanta sin límites. El amor no pasa nunca. ¿El don
de predicar?, se acabará. ¿El don de lenguas?, enmudecerá. ¿El

saber?, se acabará. Porque inmaduro es nuestro saber e inmaduro nuestro predicar; pero, cuando venga la madurez, lo
inmaduro se acabará. Cuando yo era niño, hablaba como un niño, sentía como un
niño, razonaba como un niño. Cuando me
hice un hombre, acabé con las cosas de niño. Ahora vemos como en un espejo de adivinar; entonces veremos cara a cara. Mi
conocer es por ahora inmaduro; entonces podré conocer como Dios me conoce. En una palabra: qued
an la fe, la esperanza,
el amor: estas tres. La más grande es el amor.
Palabra de Dios.
Salmo o canción.
Testimonio.
Referencias: "poner en el centro a las personas", "denuncia profética de un nuevo modelo de
desarrollo", "enlazados por la justicia".
Referencias: "poner en el centro a las personas", "denuncia profética de un nuevo modelo de desarrollo",
"enlazados por la justicia".
Una de las vías maestras para construir la paz es una globalización que tienda a los intereses de la gran familia humana.


Es preciso un «código ético común», cuyas normas no sean sólo fruto de acuerdos, sino que estén arraigadas en la ley natural inscrita por el Creador en la conciencia de todo ser humano (cf.
Rm 2,14
Cada uno de nosotros ¿no siente acaso en lo recóndito de su conciencia la llamada a dar su propia contribución al bien común y a la paz social? La globalización abate ciertas barreras, pero esto no significa que no se puedan construir otras nuevas; acerca los pueblos, pero la proximidad en el espacio y en el tiempo no crea de suyo las condiciones para una comunión verdadera y una auténtica paz. La marginación de los pobres del planeta sólo puede encontrar instrumentos válidos de emancipación en la globalización si todo hombre se siente personalmente heridopor las injusticias que hay en el mundo y por las violaciones de los derechos humanos vinculadas a ellas. La Iglesia, que es «signo e instrumento de la íntima unión con Dios y de la unidad de todo el género humano», continuará ofreciendo su aportación para que se superen las injusticias e incomprensiones, y se llegue a construir un mundo más pacífico y solidario.

Por las injusticias que hay en el mundo y por las violaciones de los derechos humanos vinculadas a ellas. La Iglesia, que es «signo e instrumento de la íntima unión con Dios y de la unidad de todo el género humano», continuará ofreciendo su aportación para que se superen las injusticias e incomprensiones, y se llegue a construir un mundo más pacífico y solidario.
el Mensaje para la Jornada Mundial de
la Paz de 2009.
Salmo o canción.Testimonio.


Juan 17, 21
-En aquel tiempo, levantando los ojos al cielo, Jesús dijo:
«Padre santo: para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo
en ti, que ellos también lo sean en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado. También les di a ellos la gloria
que me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno». Palabra de Dios.
Referencias: "poner en el centro a las personas",

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