Bien, Elías es un personaje maravillo. Elías es ejemplo de lo que significa creer, creer, y creer hasta límites inauditos para el corazón humano.
Entonces, fíjate, la pareja, los rivales aquí ¿quiénes eran? Una mujer intrigante y perversa, Jezabel; y un hombre solo, débil y solamente apoyado en Dios, Elías.
El sucesor de Elías, se llama Juan Bautista; la sucesora de Jezabel, se llama Herodías, esposa adulterina de Herodes, el que estaba vivo en tiempos del ministerio de Juan Bautista; pues esta Herodías, como verdadera hija y discípula de Jezabel, cometió lo que había prometido Jezabel.
Jezabel le había prometido la muerte a Eláas, pero Dios no le concedió eso, porque Elías fue arrebatado, un carro de fuego se lo llevó, y no sabemos del final de su existencia; pero Herodías cobró la venganza de Jezabel, degollando a Juan el Bautista, según el relato que se encuentra en los Evangelios. Y de todo eso sacamos una conclusión: que la Sagrada Escritura, evidentemente, no piensa en una reina, no piensa en la reina, de la misma manera como piensa en el rey.
No hay comentarios:
Publicar un comentario