martes, 12 de agosto de 2014

Delitos

 “Con la frente llena de delitos, hay que buscar confesión”. Tú no te imaginas lo que uno siente, mira cuantos ojos de ustedes, amados amigos, están puestos en este caballero, quien soy yo, por favor? ¿Quién soy, quién soy? Un pecador, no soy más.
De manera que fíjate que fui todo contrito y avergonzado y yo iba como asustado y como pensando: "Dios debe estar bravo conmigo", y como el Señor ha sido grande y misericordioso conmigo y me ha dado tantas cosas, tantas, tantas, me ha amado con abundancia increíble. Y yo decía: "Seguramente Dios va a retirar algunos de sus dones de mí", ¡esa es una blasfemia lo que yo estaba diciendo! ¡Dios no es así1 ¡Dios no es así!
Pero yo iba asustado, iba avergonzado por mi pecado, iba a confesarme, y me confesé, una confesión sencilla y bonita; hay tantos sacerdotes y tan buenos, yo no creo que yo sea un buen sacerdote, pero hay tantos sacerdotes tan íntegros y tan buenos.
Una confesión sencilla, bonita, pulcra, hermosa, el amor de Cristo ahí presente; y yo me fui a orar a una capillita después de confesarme, ¿sabe lo que me pasó? Yo sentí que Jesucristo me hablaba desde una cruz, me hablaba no con voz que oyeran mis oídos, sino como una voz en el corazón.
Debe ser porque Cristo sabe que a mí me gustan las matemáticas, por lo que me dijo esto: “Mil millones” ,yo me quedé como frío, y siguió diciendo: “mil millones de veces tus pecados, yo también los perdonaría”, como dicen los paisas, me mató, quedé matado; "mil millones de veces tus pecados, yo también yo los perdonaría”. Dios es abundante.
"El bien es imposible, el bien es escaso, todo se está acabando, esto va a explotar". El verdadero cristiano sabe que Dios no es un enemigo que esté esperando el peor momento del mundo para explotarlo, para estallarlo; Dios no es un enemigo que esté a las puertas, a ver cuando se muere la persona en el peor momento, cuando peor la embarró.
Dios es el gran amigo mira, mira, Dios está de tu parte, Dios es capaz de defender tu causa incluso cuando tú ya no crees en ella, Dios es capaz de soportar tu vida incluso cuando tú ya no crees en ella, Dios es capaz de soportar tu vida incluso cuando tú ya no crees en ella.
Dios trasnocha, una de las cosas que yo descubrí, Dios trasnocha, se pasa las noches pensando cómo sanar tu vida, cómo sanarla; tú, preocupado, preocupado, preocupado, pero cuando finalmente caes rendido de sueño y te duermes, cuando tú por fin te duermes, Jesucristo a la cabecera de tu cama piensa los mejores caminos para ti, las mejores sendas para ti. Jesucristo te ama de una manera tal, de una profundidad tal, con una intensidad tal, que si tú lo sintieras, te sentirías sostenido por el dueño del universo.
Jesucristo te ama, Jesucristo quiere que tú experimentes la potencia de su amor, si tú le dices a Cristo: “Tengo un problema: es que soy un pecador” y Cristo dice: “¿Es que no has visto mi sangre? ¿Para que crees que sirve mi sangre si no es para lavarte?”

No hay comentarios:

Publicar un comentario