Cuando Dios señala el pecado, nos está defendiendo a nosotros. Es un acto de amor mostrar el pecado, y lo muestra con tanta claridad, que dice qué tipos de pecados: ¡Es un acto de amor!
La denuncia del pecado es una manera de separarnos del camino del pecado. El anuncio del castigo es una manera de evitarnos el castigo; siempre, siempre.
Dios no tenía que decirnos: "Les voy a hacer esto", para luego hacerlo; si lo fuera a hacer, sin ninguna posibilidad para nosotros, no nos lo diría. La palabra que nos da, advirtiéndonos del castigo, es una palabra para no castigarnos.
Esto se ve muy bien en el libro del Génesis cuando el primer pecado. Ustedes ven que Adán peca, Eva peca, la serpiente peca; Dios le habla a Adán, Dios le habla a Eva, Dios no le habla a la serpiente. No hay una palabra, no hay un diálogo entre la serpiente y Dios. Y por eso, la palabra que Dios le da a Adán y la palabra que Dios le da a Eva, es señal del amor de Dios por Adán y por Eva.
Tendríamos que entrar aquí un poco en alguna aclaración de la teología de los Ángeles sobre por qué no hay un diálogo entre Dios y la serpiente. La respuesta nuestra resumida es: esa confrontación sin palabras, es de un modo anterior a nuestro tiempo y a nuestra historia. Entonces, el castigo anunciado es una manera de evitar el castigo.
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