La Sagrada Escritura es el lugar privilegiado para descubrir los acontecimientos de este caminar, y quisiera una vez más, invitar a todos, en este Año de la fe, a asumir con mayor frecuencia la Biblia para leerla y meditar en ella, y para prestarle más atención a la lectura en la misa dominical, todo lo cual es un alimento valioso para nuestra fe.
Leyendo el Antiguo Testamento, vemos que la intervención de Dios en la historia de la gente que ha elegido y con quien ha hecho un pacto, no son hechos que se mueven y caen en el olvido, sino que se convierten en "memoria", constituyen en conjunto la "historia de la salvación", mantenida viva en la conciencia del pueblo de Israel, a través de la celebración de los acontecimientos salvíficos. Así, en el Libro del Éxodo, el Señor le dice a Moisés para celebrar el gran momento de
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