viernes, 20 de enero de 2017

Puente







Apóstol ha recibido la gracia de ser puerta de entrada para la gracia, para la vida, para ser familiar de Dios. Podemos decir que un apóstol es como el puente que hay entre sentir que la historia de Dios no tiene nada que ver conmigo, y sentir que yo tengo todo que ver con Dios.
La gracia particular que han recibido los Apóstoles es esa, la gracia de familiarizar a las personas con Dios y de hacer que las personas sientan a Dios de su familia, y se sientan familia de Dios. Esta es una gracia inmensa, esta es una gracia maravillosa.
El Apóstol Pedro, en los Hechos de los Apóstoles dice: "Nosotros nos vamos a dedicar a la oración y al ministerio de la Palabra" Hechos de los Apóstoles 6,4.
Los apóstoles han recibido la gracia particular de Dios de abrir los cerrojos de las puertas humanas, abrir los cerrojos de los corazones de los seres humanos. La diferencia, está en que el vendedor quiere el bien de su empresa y quiere su lucro, al fin y al cabo vive de eso.
 San Pedro dice: "No nos interese la ganacia mezquina ni el dominar como dueños del rebaño" 1 Pedro 5,2-3.
 Sabemos que la raíz de nuestra alegría no está solamente en nuestra automotivación, sino sobre todo en el poder del Amor grande que nos ha amado que es más fuerte, ciertamente, que el amor que yo mismo me doy.
Todo predicador que quiera ganar algo para el Evangelio, tiene que saber poner a un lado y atrás sus propias preocupaciones, y tiene que saber centrarse en los intereses de la persona a la que le está hablando.
La persona a la que usted va a evangelizar está girando entorno a sí misma. Es posible que, luego, cuando Dios haya obrado en esa persona, ella salga de sí misma, pero por ahora no le interesa sino su vida, si está triste su tristeza, si está enferma su enfermedad; no le interesa sino ella misma.
Lo dijo Jesucristo a sus Apóstoles, dijo:" Lo que yo les he dicho en secreto, ustedes tendrán que publicarlo en las azoteas, nada hay oculto que no llegue a saberse" San Lucas 12,2-3.
Dice el Apóstol San Pablo:"ya no sois extranjeros, ahora sois cuidadanos" Carta a los Efesios 2,19, y da una razón: "Estáis cimentados sobre los apóstoles y los profetas" Carta a los Efesios 2,20.
La labor maravillosa de los apóstoles, en primer lugar de los Apóstoles de Cristo, pero después de todos los testigos del Evangelio es lograr que las personas sientan familiar a Dios.
 Apocalipsis presenta a los Apóstoles como "puertas de entrada para la Ciudad Santa" Apocalipsis 21,12-14. San Pablo, en la lectura que escuchamos, presenta a los Apóstoles como "cimientos del edificio de Dios" Carta a los Efesios 2,20.
El evangelio presenta a los Apóstoles como "nacidos de la oración de Jesucristo" San Lucas 6,12-13. Además, se trata de doce, el número de Israel, el número propio de la familia de Dios en esta tierra.
De aquí podemos deducir cuáles son las características de ser un verdadero Apóstol. Ha nacido del Corazón de Cristo. Es una expresión viva de la oración del Señor. Con su testimonio, con su palabra, con su forma de vida, es un cimiento para que otros se acerquen y pertenezcan también al edificio de Dios. Asimismo, es como una puerta de entrada que deja pasar la luz abundante del Cielo.
Santo Domingo modeló su vida, la fraguó, la troqueló en este hermoso y exigente Monte de los Apóstoles. Santo Domingo de Guzmán es una expresión de la oración de Cristo. Santo Domingo es un testimonio en el que uno puede apoyarse.
Santo Domingo es una puerta entreabierta, que deja ver la luz del Cielo. Santo Domingo, en fin, ha sido elegido, ha sido llamado, como cada uno de nosotros, por el amor de Jesús, para prolongar el ministerio y el misterio de Cristo.

Que Dios, bendiga con su Espíritu Santo a la Iglesia entera, para que nosotros seamos expresiones de la oración de Cristo, cimiento en que otros puedan apoyarse y puertas que dejemos entrever la luz del Cielo.

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