lunes, 30 de diciembre de 2013

ancla

Ese amor secreto de Dios, ese amor de Dios que estaba como un secreto y que San Pablo lo llama un misterio, ese amor de Dios que estaba como oculto, tan oculto que a veces parecía que ya se hubiera olvidado de la humanidad, aparece en Jesucristo, y por eso, en el Hijo de Dios, aparece plenamente la misericordia, el amor de Dios, el secreto, la intimidad de Dios. Pero esa manifestación tiene también una consecuencia, y es que revela la calidad del amor en nosotros los seres humanos, y por consiguiente, muestra lo que hay en cada corazón. El amor que Dios ha manifestado en Jesucristo es un amor que nos deja sin disculpas; es una luz poderosa, una luz potentísima ante la cual ya no podemos escondernos. Hemos sido totalmente amados, y el corazón de Dios está desplegado ante nosotros. Precisamente porque nos hemos quedado sin excusa, ahora nuestro amor, ahora la calidad de nuestro amor va a aparecer, y por eso van a aparecer las intenciones de muchos corazones. Jesucristo une dos realidades Jesús es al mismo tiempo la máxima misericordia de Dios, pero también es Aquel que ha recibido potestad de juzgar de parte de Dios, Es que es juez precisamente por nuestra salvación nos ha amado indefectiblemente, irreversiblemente, de un modo completo, pleno, absoluto. Eso nos ha dejado sin ninguna excusa y sin ninguna disculpa a nuestra vida, que entonces tiene que mostrarse tal como es, y cuando aparece el corazón tal como es, pues aparece también cuál es el destino propio de ese corazón. La labor de Cristo de juzgar sobre nosotros, la ternura de Cristo al amarnos no se contradicen sino todo lo contrario, Cristo nos ama, y por eso mismo ese amor es el que da cuenta de nuestra vida, porque hace aparecer la calidad de nuestro amor. San Juan en la Primera Carta dice:El mundo ha tenido que mostrar lo que lleva adentro, es decir, la calidad del amor de Jesucristo ha "obligado" al mundo a mostrar qué es lo que lleva adentro, qué es lo que hay en esta tierra. Es como una persona que siempre ha estado viviendo en la pobreza, en el frío, en la indigencia, en la mendicidad Hemos sido infinitamente amados en Jesucristo. El Evangelista Juan quiere que nosotros, a quienes se han abierto los ojos, mantengamos esos ojos así, abiertos; que estemos atentos, que no nos dejemos confundir nuevamente. Dios nos ha dado una referencia, Dios nos ha dado, como dice la Carta a los Hebreos, "un ancla segura" Carta a los Hebreos 6,19, Dios nos ha dado una estrella luminosa, inconfundible, como se la dio a los Magos; Dios ha dado señales precisas que apuntan hacia la Cruz, hacia su Amor y hacia su Pascua.

Elevemos

PADRE. HAZ DE Nuestros HIJOS LO QUE TU ANHELES, AYÚDANOS A EDUCARLOS. HAZ QUE NOS ESFORCEMOS EN EL CONSUELO MUTUO, Y QUE HAGAMOS DEL AMOR UN MOTIVO MAS PARA AMARTE. AMÉN Oración para todos los días: SEÑOR, HAZ DE NUESTRO HOGAR UN SITIO DE TU AMOR. QUE NO HAYA INJURIA, PORQUE TU NOS DAS COMPRENSIÓN, QUE NO HAYA AMARGURA, PORQUE TU NOS ALIENTAS. QUE NO HAYA RENCOR PORQUE TU NOS DAS PERDÓN. QUE NO HAYA ABANDONO, PORQUE TU ESTÁS CON NOSOTROS. QUE SEPAMOS MARCHAR HACIA TI, EN NUESTRO DIARIO VIVIR. QUE CADA MAÑANA AMANEZCA UN DÍA MAS DE ENTREGA Y SACRIFICIO. QUE CADA NOCHE NOS ENCUENTRE CON MAS AMOR DE ESPOSOS Y DE PADRES. HAZ DE NUESTROS HIJOS LO QUE TU ANHELES, AYÚDANOS A EDUCARLOS. HAZ QUE NOS ESFORCEMOS EN EL CONSUELO MUTUO, Y QUE HAGAMOS DEL AMOR UN MOTIVO MAS PARA AMARTE. AMÉN Meditación: AMADO SAN JOSÉ, QUE EN LOS MOMENTOS DE CRISIS DENTRO DE NUESTRAS FAMILIAS, QUE LOS HOMBRES IMITEMOS TU TEMPLE, TU CORDURA, TU FIDELIDAD, TU AMOR INCONDICIONAL Y TU PERSEVERANCIA EN LA FE. SEÑOR, COMO TU QUEREMOS IMITARTE COMO HIJOS OBEDIENTES, RESPETUOSOS DE NUESTROS MAYORES, QUE SEPAMOS CALLAR CUANDO ALGO NO NOS AGRADA, QUE SEPAMOS HABLAR CUANDO NUESTRA FAMILIA NECESITA NUESTRA PALABRA Y NUESTRA OPINIÓN. SAGRADA FAMILIA DE JESÚS, MARÍA Y JOSÉ, QUE SEPAMOS SIEMPRE DAR TODO LO MEJOR DE NOSOTROS, QUE SEPAMOS CEDER EN NUESTRA CONVIVENCIA DIARIA. QUE CAMBIE YO MI POSTURA, Y COMPLACER A MI PRÓJIMO. QUE ENTENDAMOS EN LA FELICIDAD DE NUESTRA FAMILIA, ESTARÁ TAMBIÉN NUESTRA PROPIA FELICIDAD. QUE ENTENDAMOSQUE DANDO SE RECIBE. Oración final: SEÑOR NUESTRO JESUCRISTO, QUE JUNTO CON MARÍA Y JOSÉ CONSAGRASTE CON INEFABLES VIRTUDES LA VIDA DOMÉSTICA, HAZ QUE POR INTERCESIÓN DE AMBOS SEPAMOS INSTRUIRNOS CON EL EJEMPLO DE TU SAGRADA FAMILIA. ELEVEMOS NUESTRAS ORACIONES A TI SEÑOR, PARA PONER NUESTRA FAMILIA BAJO TU MIRADA, TE PEDIMOS LA ACOMPAÑES, LA ASISTAS EN SUS NECESIDADES, LA MANTENGAS EN AMOROSA UNIÓN Y GUIES SUS PASOS HASTA CONSEGUIR TU ETERNA COMPAÑIA EN EL CIELO. QUE EN ELLA CADA HIJO APRENDA DE JESÚS, LA OBEDIENCIA, EL ESTUDIO Y EL TRABAJO. QUE CADA MUJER APRENDA DE MARÍA, LA HUMILDAD Y EL ESPÍRITU DE SACRIFICIO. QUE CADA HOMBRE APRENDA DE JOSÉ A AMAR A JESÚS Y A SU FAMILIA CON FIDELIDAD Y RECTITUD. AMÉN. Jaculatoria JESÚS, MARÍA Y JOSÉ, os amo salvad almas.

Transforma

LaCRUZ se dice que Isaías, cuando contemplo en el templo de Jerusalén la majestad de Dios, quedó abrumado y dijo: “Soy hombre de labios impuros" Isaías 6,5; pero entonces un Ángel con un ascua encendida quemó los labios de Isaías, purificó esos labios para que pudiera predicar. Algo parecido tuvo que suceder en el corazón y en los labios de San Juan, son palabras demasiado altas, son palabras demasiado profundas, si tengo que decirlas todas juntas, quedémonos con el capítulo primero, versículo catorce del evangelio de Juan: "Kai ho Logos sarx Eguéneto, kai eskenosen en hemin", “y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria” San Juan 1,14. Esas palabras se las dio el Espíritu Santo a este Apóstol, el que estamos celebrando hoy. ¿Cómo sería el corazón de este hombre, un hombre que pudo conocer así a Jesucristo? Cuando estaban celebrando la Última Cena, Pedro, que sabía que había una especial confianza entre Jesús y este Evangelista Juan, le hizo señas a Juan para que le preguntara a Jesús quién era el traidor. Juan recostó su cabeza en el pecho de Jesucristo. Yo quiero que te quedes con esta imagen, quiero que mires a ese hombre iluminado por el Espíritu, adoctrinado por el Verbo mismo de Dios, con su cabeza recostada sobre el pecho de Cristo. Eso somos invitados a ser nosotros hoy. El que quiera descanso, que se recueste en el pecho de Jesucristo; el que quiera encontrar luz, que la busque en el Corazón de Cristo; el que quiera aprender o recibir misericordia, que la reciba y que la aprenda del pecho de Jesucristo. En ese pecho, en ese costado, ahora abierto en la Cruz, ahí está el manantial de la vida, ahí está la fuente de la sabiduría, ahí está la luz que no engaña, ahí se hizo santo, ahí se hizo discípulo, ahí se hizo teólogo, ahí se hizo maestro el Apóstol San Juan . Con el Apóstol San Juan, pidamos a Dios la gracia de enamorarnos de Cristo, de mirarlo fijamente, amorosamente, contemplativamente, pidamos la gracia de llegar hasta ese costado abierto y beber las dulzuras del amor de Dios, el amor que transforma, el amor que nos levanta como levantó a San Juan, para que contemplemos cuánto ha hecho Dios por nosotros. De San Juan, oímos estas palabras: “Eso que hemos visto y oído, os lo anunciamos, para que estéis unidos con nosotros. Y para que nuestra alegría sea completa” 1 Juan 1,3-4. La perfecta alegría cristiana no está sólo en recibir y llenarse uno, la perfecta alegría cristiana sólo está cuando uno anuncia, comparte, transmite lo que ha visto, lo que ha oído, sólo ahí está la alegría; la alegría no está únicamente en acoger, la alegría está principalmente en saber entregar los tesoros que Dios nos da.

Otorgo

Recibir a Cristo como Señor de nuestras vidas. De una manera muy humana, muy hermosa, contándonos las obras de amor de Jesucristo tienen el despertar el amor en nosotros. “Obras son amores, y no buenas razones”. Hay que producir obras. “Así, dice el Señor: “El Líbano se convertirá en vergel, el vergel parecerá un bosque, aquél día oirán los sordos”" Isaías 29,17-18. “Verán los ojos de los ciegos, los oprimidos volverán alegrarse con el Señor” Isaías 29,18. "Verán los ojos de los ciegos" Isaías 29,18, ese es tiempo futuro. “Aquel día el Señor de los ejércitos preparará para todos los pueblos un festín de manjares suculentos, un festín de vinos de solera, manjares enjundiosos y vinos generosos" Isaías 25,6. Un banquete. Promesa, promesa: viene un banquete. Leamos “En aquel tiempo, Jesús bordeando el lago de Galilea, subió al monte y se sentó en él” Mateo 15,29. “Me da lástima esta gente” Mateo 15,32. Y más adelante: “¿De dónde vamos a sacar en un despoblado panes suficientes para saciarlos?” Mateo 15,33. Él es el Hijo de Dios, es el Cordero, tiene compasión, Él sólo sabe tocar a tu puerta, y si tú le abres, y si tu le crees. “Entrará y cenará contigo, y tu cenarás con Él” Apocalipsis 3,20. Eso es lo que va a suceder, cenará contigo, como dice el libro de los Proverbios: “Te dará del vino que ha mezclado, te dará del pan que ha preparado” Proverbios 9,5. En la cruz a fuego de amor se cosió ese pan; en la cruz, gota a gota, se destiló ese vino, ¿Lo quieres? ¿Estás dispuesto a creer esta vez? ¿Estarías dispuesto a abrirle la puerta? Mateo lo hizo. Mateo estaba lleno de escepticismo, y de dolor, y de miedo y lo hizo; la samaritana estaba llena de resentimiento, de venganza y de odio, y lo hizo. ¿Te atreverías a abrir la puerta Y decirle: “Sigue, ven, cenemos; ven, dame de tu pan; entonces, dame de tu vino, y que lo beba, dame de ti; Señor, hace tanto tiempo que te espero?” Jesúsestá cerca, Jesús viene, ábrele, créele. Jesús, con la predicación, curó de tal manera la sensación de soledad y de exclusión que tenía el leproso, que cuando Jesús terminó de predicar este leproso, venciendo todo prejuicio y contradiciendo toda costumbre, se va donde Jesús. Primero lo sanó de la exclusión espiritual, primero lo sanó en su corazón, primero le quitó la lepra del alma y después el leproso le dice: "Si quieres, puedes curarme" San Mateo 8,2, y Jesús extiende la mano y toca al leproso, cosa inconcebible, y dice: “Quiero” San Mateo 8,3. Con ese "quiero" lo libró de la lepra; a través de la predicación le había dado la fe y con la fe el leproso había quitado la barrera de la exclusión , que este que había estado excluido, marginado, aislado, tuvo el valor, de irse donde Jesús para ser sanado. La Palabra de Dios tiene poder, el Apóstol San Pablo lo dice en el capítulo 10 de la Carta a los Romanos: "La fe viene de la predicación" Carta a los Romanos 10,16. La fe es la fundamental sanación del alma. "Tú eres mi Señor", esa es la proclama de victoria del cristiano; "Tú eres mi Señor", ahí empieza la sanación de la vida, "Tú eres mi Señor". Por la fe le abrimos las puertas a todo el poder de Dios y la fe significa en este caso, profesar, proclamar: "Tú eres mi Señor; te doy autorización de que obres en mi vida, te otorgo ese derecho, por ser creación tuya ya lo tienes, pero como tú me creaste libre,por eso te abro mis puertas, otorgo pleno derecho.

domingo, 29 de diciembre de 2013

Entendimiemto

Pero los discípulos no querían entender eso, no querían oír esas palabras; esas palabras no les entraban en la cabeza, y aunque se la habían oído al mismísimo Jesucristo, al predicador de predicadores, a Aquel que es la Palabra misma de Dios, aunque le habían oído a Cristo, no le habían entendido, estaban tapiados, estaban cerrados, estaban sellados por dentro, eran ciegos; aunque, pudieran ver el sol, aunque pudieran ver la luz del día, eran ciegos. El Evangelista Lucas, en este pasaje de los discípulos de Emaús, que "Jesús, finalmente, les abrió el entendimiento para que pudieran ver" San Lucas 24,31. Le pedimos a Dios Nuestro Señor: “Abre el entendimiento, abre mi entendimiento”. “Aquel día oirán los sordos las palabras del libro, sin tinieblas, ni oscuridad verán los ojos de los ciegos” Isaías 29,18. Esto puede referirse a los ojos físicos, a la ceguera física, al final de la lectura que hemos escuchado dice: “Los que habían perdido la cabeza comprenderán, y los que protestaban aprenderán la enseñanza” Isaías 29,24. “El Señor es mi luz y mi salvación” Salmo 27,1. Luz que puede devolver la vista a los ciegos. Luz, que también puede quitar esa otra ceguera del corazón. “Los que habían perdido la cabeza comprenderán, y los que protestaban aprenderán la enseñanza” Isaías 29,24. Necesitamos que Dios en su bondad cure esa ceguera, abra nuestros ojos, abra nuestro entendimiento; después, de que Jesús resucitó de entre los muertos se apareció a un par de discípulos que iban camino de una aldea en Emaús. Ellos habían escuchado predicar a Jesús muchas veces, le habían oído hablar, le habían oído que iba a ser rechazado, le habían oído de la cruz. Jesús, desde muy pronto en su ministerio, habló que Él tenía que ser rechazado, y que Él tenía que pasar por la cruz. Jesús es poderoso, Jesús transforma las vidas, Jesús es experto en los casos duros, y Jesús sabe cómo desarmar a cada persona, Jesús tiene las llaves de todos los corazones. Él sabe donde abrir el alma, Él sabe llegar allá, Él puede abrir también el corazón. Jesús puede llegar a tu corazón, Jesús puede abrir tu corazón y puede darle luz; para que puedas recibir su palabra, para que puedas entender, claro que es difícil entender las palabras de Cristo. Pídelo , pídelo : “Jesús, me encerré porque tenía miedo, Tu puedes abrir.” "¿Eres tú el que tenía que venir o tenemos que esperar a otro?" San Lucas 7,19. Juan Bautista solo en la cárcel, Juan Bautista que no hizo ni una empresa, ni un hogar; Juan Bautista que no escribió, ni tuvo un taller; Juan Bautista que no dejó un hijo, Juan Bautista que no tuvo un imperio. Jesús, cuando llegaron los discípulos de Juan Bautista, "Vayan y díganle, que los ciegos ven, díganle que los sordos oyen, díganle que se anuncia el Evangelio a los pobres, y feliz el que no se decepcione de mí, feliz el que me abra” San Lucas 7,22. Era un mensaje cifrado, era una clave de amor que Juan Bautista podía entender. Juan Bautista y Jesús se vieron en el momento en el que Cristo fue bautizado, pero cuando Juan Bautista estuvo en la cárcel y mandó a sus discípulos a preguntarle a Jesús, este Juan se estaba despidiendo. Cuando Jesús le dijo a Juan: “Que los ciegos estaban viendo, que los sordos estaban oyendo” San Lucas 7,22; Jesús se estaba despidiendo, como no le pudo abrazar, porque la cárcel de Herodes no los dejaba, le mandó un abrazo en palabras. Y le dijo: “Mira que lo tuyo valió la pena, mira que no perdiste la vida, mira que esos desiertos, y esas noches, y esas hambres; mira que esas palabras"Feliz tú, si no te decepcionas de mi; feliz tú, si me abres la puerta". Pero Él espera, ahí: Apocalipsis en el capítulo 3 dice: “Estoy en la puerta, y llamo” Apocalipsis 3,20; pero, Jesús no tirara la puerta, tú la tienes que abrir. . Le dice Jesucristo “Si conocieras el don de Dios” San Juan 4,10. Y ella recibe un rayito de luz en su corazón y ¿Qué hace? Se va al pueblo y empieza a decirle a la gente, no me canso de admirar el valor de esta mujer: “Oigan, me he encontrado con alguien que me ha dicho todo lo que yo he hecho” San Juan 4,29. “¿Será el Mesías?” San Juan 4,29, le dice eso a la gente, a la misma a gente que podía despreciarla y humillarla, precisamente porque conocían su pasado. Jesucristo transformó un antro de odio, Jesucristo transformó un nudo de pasiones desordenadas, en una maravillosa testigo del amor y de la gracia.

Um forte abraco

Jesucristo su Resurrección; creer en la Resurrección de Jesucristo es creer que el Espíritu que ungió a Jesucristo tiene también poder sobre nosotros. Tenemos el derecho de arriesgarnos por lo que creemos, hasta el último extremo; porque los tiranos, y los poderes de esta tierra, lo único que podrán arrancarnos es la vida; pero si nosotros no tememos entregar la vida, sólo hay un Señor en nosotros. Si no tememos entregar la vida, somos gente que tiene un sólo Rey; si no tememos entregar la vida, somos gente a la que nadie puede dominar; somos gente que sólo está bajo el dominio, bajo el poder amoroso y sabio de Dios Nuestro Señor. En la Resurrección de Jesucristo. Cristo, en esta tierra, podía ser azotado, y derramó sangre; podía ser traicionado, y por eso lo encarcelaron; podía ser crucificado, y por eso murió; podía ser sepultado, y por eso lo enterraron; pero hasta ahí llegan los poderes de esta tierra; hasta, ahí. El poder de Dios, como dice el salmo segundo, “sonríe, el Señor se burla de ellos" Salmo 2,4, y ahora que se levantó de la tumba, ahora que vive resucitado entre los muertos. Está libre; es el Señor. Si nosotros creemos en esa Resurrección; si creemos en el Espíritu que resucito a Jesús dentro de los muertos, también nosotros viviremos con esa libertad, con esa verdad, y por lo mismo, con esa intensa, con esa indescriptible alegría Que sea bendito este dìa en que celebramos la Resurrección del señor, y que la fe crezca día a día maravilhosa e terna o surpreenda nesta hora! Desejo um dia muito abençoado a você e a sua família. Um FORTE ABRACO! Espíritu que lo infunde en nuestros corazones (cf. Rm 5,5), es imposible confesar a Jesús como Señor (cf. 1 Co 12,3)."uerte para encontrarlo, la eternidad para poseerlo". Cuidemos con respeto esta vida y preparemos con esperanza la otra. (Mt 10,28 Fil 1,21-24). contemplar la grandeza de Dios en eso. El universo, la naturaleza. No hay otro, ni nadie que puede hacer algo muy bonito y grande así.

sábado, 28 de diciembre de 2013

Mirar

Contemplar es mirar con especialísima atención, es mirar con total amor. Una vida contemplativa es una vida centrada completamente en el misterio de Dios. Juan no era lo mismo que Pedro, Santiago no era lo mismo que Mateo y, sin embargo, todos ellos eran de alguna manera necesarios para esparcir la semilla del Evangelio. También tu vida y mi vida: somos diferentes, tenemos quizás distintas costumbres, tenemos distintas preguntas, tenemos distinto nivel, qué sé yo, cultural, o lo que sea, poco importa eso delante de Dios, lo que importa es que cada uno, con el bien que ha recibido, se apreste para servir con alegría, con empeño, con perseverancia a Cristo que es el Señor de todos. San Juan recibió gracias especialísimas, los talentos, los dones que Dios le dio son completamente singulares. En la tradición de la Iglesia a este Apóstol que estamos recordando se le llama o se le identifica con la figura del águila, el águila que ama la altura, que fija su mirada en el sol, el águila que en su majestad como que hereda algo de la luz que bebe, que recibe del sol. San Juan ha sido comparado con esta águila, San Juan ha sido comparado con el águila, porque los escritos de este apóstol tienen una profundidad, tienen una anchura, nos abren un horizonte que solo podemos decir: "Tuvo que ser un don de Dios". Dios lo levantó para que pudiera ver mucho más lejos, mucho más alto, mucho más profundo. Este es el Evangelista del tomamos texto para la Fiesta de Navidad. Hace unos días escuchábamos el comienzo del evangelio de Juan, es como una sinfonía de amor y de teología, es el Evangelista que le regaló a la Iglesia y al mundo esas palabras, que si uno las medita, lo hacen llorar de devoción y de gratitud: “En el principio existía la Palabra, y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios” San Juan 1,1. Es el Evangelista que nos regaló también este texto: “Porque tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo único, para que aquel que crea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna” San Juan 3,16. Es el Evangelista que nos regaló también este otro artículo “Jesús, habiendo amado a los suyos, los amó hasta el extremo” San Juan 13,1. Es el Evangelista que nos regaló también este otro texto “Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; a vosotros os llamo amigos, porque os he dado a conocer todo lo que recibí de mi Padre” San Juan 15,15. Es el Evangelista que también nos dio este otro texto, en palabras de Cristo: “Yo soy la vid y vosotros los sarmientos. Fuera de mi, apartados de mí, nada podéis hacer” San Juan 15,5,6.

Perfecto

Nuestra fe en la Resurrección del Señor se basa en el testimonio de los Apóstoles, se basa en el testimonio de ellos; y una de las condiciones para ser apóstol precisamente era esa. "Una persona, eso lo sabemos cuando hubo que elegir el reemplazo de Judas Iscariote, necesitamos uno que haya estado con nosotros, uno que pueda dar testimonio de dos cosas: de que Jesús existió y murió y de que ese mismo Jesús resucitó" (Hechos de los Apóstoles 1,21-22). Recibimos a Jesucristo como alimento cuando escuchamos con atención la Palabra de Dios; recibimos a Cristo como alimento, sobre todo, cuando acogemos, cuando comulgamos en su Cuerpo y en su Sangre, esa es la Eucaristía, cena de familia. Cuando Jesús ordenó a sus Apóstoles que oraran para pedir el Espíritu Santo, no los dejó abandonados; en esa suplica fueron acompañados por las lágrimas, el cariño y la oración de María Santísima. La virgen María acompañó a los Apóstoles, y como bien dice un prefacio del misal, se convirtió en el modelo más perfecto de la Iglesia en la oración. María con su oración nos acompaña en cada Eucaristía, Ella peregrina con nosotros y el propósito de su compañía no es que nosotros nos quedemos con Ella, sino que lleguemos a Jesús, aprendamos de Jesús, sirvamos a Jesús, adoremos a Jesús y vivamos de Jesús, así como ella misma vivió completamente el misterio de Cristo. Ella es la verdadera discípula, Ella es también la quien nos puede enseñar a ser discípulos de Cristo. En este día lleno de luz, lleno de color y lleno de la presencia de María, se trata de unos de los Apóstoles, el Apóstol contemplativo por excelencia, y la palabra contemplativo lo que quiere decir es: aquel que ha fijado su mirada, su corazón, su ser entero, en Cristo Jesús.

Reflejamos

San Pablo dice, “Nosotros, en nuestro rostro descubierto, reflejamos la gloria del Hijo de Dios, la gloria del Resucitado” 2 Corintios 3,18. En la Carne del Hijo de Dios, puedo descansar. Cuando me encuentro con el Hijo de Dios, hecho Carne de mi carne, puedo descansar. “Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto, lo que contemplamos os damos testimonio y os lo anunciamos” 1 Juan 1,1-2. “La vida se hizo visible” 1 Juan 1,2. “La vida se hizo visible"He visto la vida". Esa expresión hay que entenderla en el conjunto de lo que nos dice San Juan, “Lo que existía desde el principio lo que hemos oído, lo que contemplamos, y palparon nuestras manos” 1 Juan 1,1. Acuérdate que estamos diciendo que el verbo ver para San Juan, el verbo ver para San Juan se parece más a lo que nosotros entendemos por leer. , nosotros la hemos visto” 1 Juan 1,2.

Encargado

San Juan ha sido el inspirado,el encargado y el que ha robustecido el misterio del nacimiento de Jesucristo hasta llegar, como he dicho, más allá del nacimiento terreno, incluso, hasta el origen celestial y eterno del Hijo de Dios, a quien él llama "Logos", "Palabra", "Verbo", "Revelación". Como lo expresa la Carta a los Hebreos: “La impronta de su ser”, Carta a los Hebreos 1,3, o como dice la Carta a los Colosenses: “La imagen de Dios invisible” Carta a los Colosenses 1,15. San Juan nos ayuda a celebrar la más profunda Navidad. San Juan nos ayuda a retroalimentar en el misterio de la Navidad, para que esa Carne en la que se nos manifiesta Dios, no sea Carne, que manifiesta carne; sino Carne que manifiesta Dios. Que los deseos del corazón humano en esta fiesta,cedan su lugar a los anhelos del corazón de Dios. El verbo que une a estos es el verbo ver: "Vio, y creyó" San juan 20,8. “vio, y creyó” San juan 20,8; este fue el que vio, y creyó; ya en otras ocasiones que hemos meditado sobre ese uso particular de San Juan, el uso del verbo ver. San Juan: “Es la Palabra por la que todo fue hecho” San Juan 1,3-10; el que rechaza la realidad, le está dando la espalda a la luz que es Jesucristo. Dice San Juan: “La tiniebla no quiso recibir a la luz, y la luz era la vida de los hombres" San Juan 1,4-5, y esa luz y esa vida es también la Palabra que Dios nos da.

viernes, 27 de diciembre de 2013

“El todo es más que la parte, y también es más que la mera suma de ellas. Entonces, no hay que obsesionarse demasiado por cuestiones limitadas y particulares. Siempre hay que ampliar la mirada para reconocer un bien mayor que nos beneficiará a todos. Pero hay que hacerlo sin evadirse, sin desarraigos. Es necesario hundir las raíces en la tierra fértil y en la historia del propio lugar, que es un don de Dios. Se trabaja en lo pequeño, en lo cercano, pero con una perspectiva más amplia. Del mismo modo, una persona que conserva su peculiaridad personal y no esconde su identidad, cuando integra cordialmente una comunidad, no se anula sino que recibe siempre nuevos estímulos para su propio desarrollo. No es ni la esfera global que anula ni la parcialidad aislada que esteriliza. En el ejercicio de la libertad, el hombre realiza actos moralmente buenos, que edifican su persona y la sociedad, cuando obedece a la verdad, es decir, cuando no pretende ser creador y dueño absoluto de ésta y de las normas éticas.La libertad, en efecto, « no tiene su origen absoluto e incondicionado en sí misma, sino en la existencia en la que se encuentra y para la cual representa, al mismo tiempo, un límite y una posibilidad. Es la libertad de una criatura, o sea, una libertad donada, que se ha de acoger como un germen y hacer madurar con responsabilidad.En caso contrario, muere como libertad 139 La verdad sobre el bien y el mal se reconoce en modo práctico y concreto en el juicio de la conciencia, que lleva a asumir la responsabilidad del bien cumplido o del mal cometido. « Así, en el juicio práctico de la conciencia, que impone a la persona la obligación de realizar un determinado acto, se manifiesta el vínculo de la libertad con la verdad. Precisamente por esto la conciencia se expresa con actos de “juicio”, que reflejan la verdad sobre el bien, y no como “decisiones” arbitrarias. La madurez y responsabilidad de estos juicios y, en definitiva, del hombre, que es su sujeto se demuestran no con la liberación de la conciencia de la verdad objetiva, en favor de una presunta autonomía de las propias decisiones, sino, al contrario, con una apremiante búsqueda de la verdad y con dejarse guiar por ella en el obrar 264 por la razón. En sus preceptos principales, la ley divina y natural está expuesta en el Decálogo e indica las normas primeras y esenciales que regulan la vida moral.268 Se sustenta en la tendencia y la sumisión a Dios, fuente y juez de todo bien, y en el sentido de igualdad de los seres humanos entre sí. La ley natural expresa la dignidad de la persona y pone la base de sus derechos y de sus deberes fundamentales 140 El ejercicio de la libertad implica la referencia a una ley moral natural, de carácter universal, que precede y aúna todos los derechos y deberes.265 La ley natural « no es otra cosa que la luz de la inteligencia infundida en nosotros por Dios. Gracias a ella conocemos lo que se debe hacer y lo que se debe evitar. Esta luz o esta ley Dios la ha donado a la creación » 266 y consiste en la participación en su ley eterna, la cual se identifica con Dios mismo.267 Esta ley se llama natural porque la razón que la promulga es propia de la naturaleza humana. Es universal, se extiende a todos los hombres en cuanto establecida

Vencer

Cuatro recomendaciones generales para vencer la perplejidad que se experimenta ante la dificultad de transmitir nuestra fe y nuestros valores: (1) HISTORIA. Sin la luz de un buen contexto histórico, lo único que nos queda de los grandes fenómenos sociales es como la cancha vacía y sucia de un estadio, sin entender qué se jugó ni si fue justa o injusta la victoria. No importa si la gente que participa de esas corrientes y amplias transformaciones es consciente o no de lo que viven, o si ignoran hasta qué punto ellos mismos, y sus decisiones, son consecuencias de hechos y tendencias que les anteceden y superan. Aunque la gente misma no lo sepa es bueno y saludable para nosotros, como servicio a la misma gente, saberlo. (2) MAGISTERIO. No somos ni los primeros ni los últimos en plantearnos cómo transmitir la fe. Numerosos documentos de nuestros legítimos pastores dan pistas claras y análisis certeros sobre los mismos escenarios que tratamos de comprender mejor para servir mejor. Es tiempo de dejar de ver los documentos eclesiales como simples “tareas” o “cargas” y empezar a verlos como subsidios y herramientas que nos ayudan grandemente. (3) DISCERNIMIENTO. Es preciso superar la idea de que lo antiguo, por el solo hecho de ser antiguo, es bueno (o malo), o que lo nuevo, por nuevo, ya es malo ( o bueno). Como guía de lectura de la realidad, el discernimiento nos invita a aplicar, en términos muy amplios, lo que el Papa Benedicto XVI llamó la “hermenéutica de la continuidad,” buscando el crecimiento orgánico del bien. (4) ACTITUD. Para tender puentes necesitamos cambios de actitud en nosotros, sin pretender que otros den los primeros pasos. Esto incluye: conocimiento de sí mismo, humildad y diàlogo,oraciòn,caridad.

Tenacidad

“Este principio permite trabajar a largo plazo, sin obsesionarse por resultados inmediatos. Ayuda a soportar con paciencia situaciones difíciles y adversas, o los cambios de planes que impone el dinamismo de la realidad. Es una invitación a asumir la tensión entre plenitud y límite, otorgando prioridad al tiempo. Uno de los pecados que a veces se advierten en la actividad sociopolítica consiste en privilegiar los espacios de poder en lugar de los tiempos de los procesos. Darle prioridad al espacio lleva a enloquecerse para tener todo resuelto en el presente, para intentar tomar posesión de todos los espacios de poder y autoafirmación. Es cristalizar los procesos y pretender detenerlos. Darle prioridad al tiempo es ocuparse de iniciar procesos más que de poseer espacios. El tiempo rige los espacios, los ilumina y los transforma en eslabones de una cadena en constante crecimiento, sin caminos de retorno. Se trata de privilegiar las acciones que generan dinamismos nuevos en la sociedad e involucran a otras personas y grupos que las desarrollarán, hasta que fructifiquen en importantes acontecimientos históricos. Nada de ansiedad, pero sí convicciones claras y tenacidad

Control

El ser humano ha intentado siempre correr tras la felicidad y no siempre ha podido alcanzarla. El primer secreto para divisar la meta de la felicidad será reconocer que ésta se encuentra en la vivencia de las cosas sencillas y cotidianas de ahí la importancia de definir con la mayor claridad nuestro proyecto personal de vida procurando siempre que sus ejes centrales sean la práctica del bien, la generosidad, el servicio a los demás y la fe. Esto lo hemos compartido en estos días sin ansiedad ni prisa son las mayores causantes de infelicidad. Los escritores sagrados expertos en vida interior comentan que la mayor amenaza para la espiritualidad es la prisa. Es necesario aprender a controlarnos, a respirar bien, a dormir lo suficiente, para encarar la vida con un sano optimismo realista sin perder el humor que tanta salud nos genera. La felicidad también exige cierto ejercicio de higiene mental aceptando lo bueno y lo malo del pasado, no permitiendo que el futuro te inquiete y viviendo siempre un presente de plenitud en el que la alegría de vivir sea una constante. Si te lo propones, puedes entrenar tu corazón para ser positivo, tener éxito y ver belleza y bondad en cuanto hagas o te suceda. ;Es verdad que la felicidad siempre camina de la mano de la verdad. Disfruta, sin doblez, cada día de lo que eres y de lo que tienes, pero sobre todo, disfruta sabiendo que con tu proyecto de vida y tu trabajo contribuyes a que otros sean un poco más felices Busca en cada lugar, en cada momento, ante cualquier persona, la paz, la serenidad y el equilibrio interior como el don más preciado. Sólo desde el sosiego del espíritu se puede acceder a la verdadera felicidad. Disfruta de la Naturaleza rebosante de vida, de verdad, de bondad, y de belleza: ámala con todas tus fuerzas, llénate de ella y vívela. Jamás te olvides de perdonarte, de tratarte con ternura, de valorarte, de ser tu propio mejor amigo y de aceptarte como eres. La felicidad auténtica, en verdad, está dentro de ti...Dios te quiere alegre,Dios nos da la alegría.

Elaboraciones

Lo explica el Papa 232 “La idea las elaboraciones conceptuales está en función de la captación, la comprensión y la conducción de la realidad. La idea desconectada de la realidad origina idealismos y nominalismos ineficaces, que a lo sumo clasifican o definen, pero no convocan. Lo que convoca es la realidad iluminada por el razonamiento. Hay que pasar del nominalismo formal a la objetividad armoniosa. De otro modo, se manipula la verdad, así como se suplanta la gimnasia por la cosmética.[185] Hay políticos –e incluso dirigentes religiosos– que se preguntan por qué el pueblo no los comprende y no los sigue, si sus propuestas son tan lógicas y claras. Posiblemente sea porque se instalaron en el reino de la pura idea y redujeron la política o la fe a la retórica. Otros olvidaron la sencillez e importaron desde fuera una racionalidad ajena a la gente.” Lo explica el Papa en el 228: “De este modo, se hace posible desarrollar una comunión en las diferencias, que sólo pueden facilitar esas grandes personas que se animan a ir más allá de la superficie conflictiva y miran a los demás en su dignidad más profunda. Por eso hace falta postular un principio que es indispensable para construir la amistad social: la unidad es superior al conflicto. La solidaridad, entendida en su sentido más hondo y desafiante, se convierte así en un modo de hacer la historia, en un ámbito viviente donde los conflictos, las tensiones y los opuestos pueden alcanzar una unidad pluriforme que engendra nueva vida. No es apostar por un sincretismo ni por la absorción de uno en el otro, sino por la resolución en un plano superior que conserva en sí las virtualidades valiosas de las polaridades en pugna.”

jueves, 26 de diciembre de 2013

Intercecciòn

Esa es la vida cristiana. Es un mensaje nítido del amor de Dios en todas sus implicaciones. No es quedarse únicamente en la parte suave, en la parte bonita. "Dios es amor, Dios es amor, Dios es amor". Por intercesión de San Esteban, pidamos la gracia de ser testigos fieles de las dos cosas: de la alegría del Evangelio y de la exigencia del Evangelio. Los verdaderos santos dan testimonio de ellas dos. Quien contempla la Cruz y la gloria al mismo tiempo, ya ha alcanzado el gozo pleno, el gozo perfecto. Cuando llega el Paráclito y nos permite ver la gran señal de la Cruz, cuando vemos Cruz y gloria en ese Cristo crucificado, ahí alcanzamos la alegría completa, porque el que está abrazado a la Cruz , entiende esa Cruz, y ese Cristo sigue siendo la gloria del Padre ( San Juan 16,22). Bendito Dios, benditos ojos, bendita palabra que nos ilumina el misterio de la Palabra; bendito corazón tan lleno del amor de Dios.

Rindamonos

Rindamonos ante Jesucristo, te invito a que le demos la victoria a Él, tengamos la seguridad de que el dulce reinado de Jesucristo será superior al pequeño impero que tú tienes. "Ten la seguridad de que Cristo no viene a quitar nada genuinamente bueno de tu vida, Cristo viene a darle a esa vida la libertad, la bendición, la luz, la autenticidad de la que tal vez careces". Lo que queda para nosotros es rendirnos ante Jesús, porque oponerse ante Jesús es destruirnos a nosotros mismos, no hay manera de resistirse a Jesucristo. Cristo es la verdad, para que esa verdad sea plena, se necesita que veamos signos, los entendamos y de esa plenitud de verdad nos conduce el segundo Paráclito que es el Espíritu Santo, el Espíritu de la verdad. Lo mismo sucede con la alegría. El ser humano está triste, está decaído, está encerrado en su propio problema, no logra salir de sì mismo, el ser humano está triste y necesita ayuda para ser alegre, es de una ternura infinita.
Es decir, la manera de amar de Jesús es al extremo, y es al extremo, porque Él quiere tener una palabra de amor que pueda llegar a todos, una palabra de amor que no excluya a nadie, ni siquiera al que se siente feliz pecando, ni siquiera al que ha rechazado a Dios. Jesús ha llegado al extremo de la Pasión. La Pasión muestra que todos pueden tener esperanza en un Dios que no se cansa de amar, que es obstinado en amar y salvar. El amor total de Jesucristo está mostrando, que todos los rincones del corazón humano pueden ser alcanzados por el poder de Dios. El extremo de amor que Él da, se convierte en un extremo de exigencia. Si todo lo que hay en mi vida puede ser amado y salvado por Jesús, entonces Él se convierte en el Rey de todo lo que yo soy, Él se convierte en el Señor de toda mi existencia. Y esto significa que yo ya no tengo una vida distinta de la vida que Él me da. El destino natural de todo ser humano después de Cristo, es poder decir lo que dijo San Pablo: "Ya no vivo yo, es Él quien vive en mí" Carta a los Gálatas 2,20.

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Exige.

El ser humano ha intentado siempre correr tras la felicidad y no siempre ha podido alcanzarla. El primer secreto para divisar la meta de la felicidad será reconocer que ésta se encuentra en la vivencia de las cosas sencillas y cotidianas de ahí la importancia de definir con la mayor claridad nuestro proyecto personal de vida procurando siempre que sus ejes centrales sean la práctica del bien, la generosidad, el servicio a los demás y la fe. Esto lo hemos compartido en estos días sin ansiedad ni prisa son las mayores causantes de infelicidad. Los escritores sagrados expertos en vida interior comentan que la mayor amenaza para la espiritualidad es la prisa. Es necesario aprender a controlarnos, a respirar bien, a dormir lo suficiente, para encarar la vida con un sano optimismo realista sin perder el humor que tanta salud nos genera. La felicidad también exige cierto ejercicio de higiene mental aceptando lo bueno y lo malo del pasado, no permitiendo que el futuro te inquiete y viviendo siempre un presente de plenitud en el que la alegría de vivir sea una constante. Si te lo propones, puedes entrenar tu corazón para ser positivo, tener éxito y ver belleza y bondad en cuanto hagas o te suceda. ;Es verdad que la felicidad siempre camina de la mano de la verdad. Disfruta, sin doblez, cada día de lo que eres y de lo que tienes, pero sobre todo, disfruta sabiendo que con tu proyecto de vida y tu trabajo contribuyes a que otros sean un poco más felices Busca en cada lugar, en cada momento, ante cualquier persona, la paz, la serenidad y el equilibrio interior como el don más preciado. Sólo desde el sosiego del espíritu se puede acceder a la verdadera felicidad. Disfruta de la Naturaleza rebosante de vida, de verdad, de bondad, y de belleza: ámala con todas tus fuerzas, llénate de ella y vívela. Jamás te olvides de perdonarte, de tratarte con ternura, de valorarte, de ser tu propio mejor amigo y de aceptarte como eres. La felicidad auténtica, en verdad, está dentro de ti...Dios te quiere alegre,Dios nos da la alegría.

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A Mayra Rojas le gusta tu estado: Best wishes for a Christmas of true... 19 de diciembre a la(s) 15:18 • A Gabriel Estrada le gusta tu publicación en su biografía: Padre Gabriel saludos cordiales... A Gerardo Pinto Romero le gusta tu publicaciòn:conla convicciòn que nos das......-

Brotan

Dice Cristo: “Cuando yo sea levantado, atraeré a todos hacia mí” (Juan 12,32). De modo exterior, esta frase y promesa puede entenderse como la unidad que Cristo crea entre pueblos comunidades y personas. De modo interior, puede entenderse de otras maneras: (1) Como le explicó Dios a Santa Catalina, a saber: unidad de las potencias del alma (inteligencia, voluntad, memoria), que en Cristo hallan su alimento y meta. (2) Unidad entre el ser y el deber-ser, o entre la “razón” y el “corazón” o entre lo que realmente quiero y lo que realmente hago, según aquello que expone de manera vívida el apóstol Pablo al final del capítulo 7 de la Carta a los Romanos. (3) Unidad entre las virtudes, tanto humanas como teologales. Son eje para todas las demás virtudes humanas estas cuatro: (1) Prudencia, que lleva a hacer o dejar de hacer según conviene en cada caso. (2) Justicia, que lleva dar a cada uno lo que le corresponde. (3) Fortaleza, que mueve a acometer cosas arduas pero valiosas y posibles; o también a resistir en los momentos de dolor o dificultad. (4) Templanza, que trae dominio de sí mismo, especialmente en los placeres propios de la sexualidad, los alimentos o la comodidad. Las virtudes teologales brotan de la predicación de la revelación cristiana y sólo acontecen verdaderamente a través de la acción del Espíritu Santo. (1) La fe nos mueve a entregarnos confiadamente al Dios que ha mostrado su bondad, y ene sa entrega, acoger la verdad de Dios que así se muestra. (2) La esperanza nos lleva a fiarnos de sus promesas y por lo tanto a saber nuestro futuro seguro en Dios. (3) La caridad es el fruto de la acción del amor divino en nosotros, de modo que también nosotros podamos amarlo a Él, a nosotros mismos y a nuestro prójimo según Él. La unidad de las virtudes teologales radica en el binomio fe – caridad. Es unidad que proviene de acoger el amor que Dios nos concede gratuitamente en su Hijo, y luego permitirle a ese amor reinar en nuestras vidas y obrar en nosotros y a través de nosotros. La unidad de las virtudes humanas proviene, o bien de la prudencia, que lo rige todo, o bien de la justicia que da un criterio sobre cada actuar. La unidad del conjunto de la vida humana puede encontrarse entonces cuando la prudencia se deja gobernar por el mandato de Cristo: “Un mandamiento nuevo os doy: que os améis los unos a los otros; que como yo os he amado, así también os améis los unos a los otros” (Juan 13,34).

Memoria

La Santa Iglesia hace memoria de todos los santos antepasados de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham, hijo de Adán, sus abuelos, que agradaron a Dios y fueron hallados justos, y murieron creyendo, pese a no haber visto realizadas las promesas, pero avizorando de lejos su cumplimiento y saludándolo, de los que nació Cristo según la carne, Dios bendito sobre todas las cosas por siempre"; siendo este el mayor acontecimiento en la vida de la humanidad, tan es así que se parte la historia en antes de Cristo (a. C.) y después de Cristo (d. C.). La genealogía se enumera en el Evangelio de san Lucas y en ella se incluyen a los profetas quienes anuncian la inminente venida del Mesías. Todos estos santos hombres son purificados por Dios para que al final naciera María, una mujer virgen pura, la Madre del Redentor (Martirologio Romano). Asimismo, el Catecismo de la Iglesia Católica, ordinal 61 señala: "Los patriarcas, los profetas y otros personajes del Antiguo Testamento han sido y serán siempre venerados como santos en todas las tradiciones litúrgicas de la Iglesia". Lucas (3,23-38), los antepasados del Señor: "23 Y el mismo Jesús comenzaba a ser como de treinta años, siendo (como se creía) hijo de José, hijo de Elí, 24 hijo de Matat, hijo de Leví, hijo de Melqui, hijo de Jana, hijo de José, 25 hijo de Matatías, hijo de Amós, hijo de Nahúm, hijo de Esli, hijo de Nagai, 26 hijo de Maat, hijo de Matatías, hijo de Simeí, hijo de José, hijo de Judá, 27 hijo de Joana, hijo de Rhesa, hijo de Zorobabel, hijo de Salatiel, hijo de Neri, 28 hijo de Melqui, hijo de Abdi, hijo de Cosam, hijo de Elmodam, hijo de Er, 29 hijo de José, hijo de Eliezer, hijo de Joreim, hijo de Matat, hijo de Leví, 30 hijo de Simeón, hijo de Judá, hijo de José, hijo de Jonán, hijo de Eliaquim, 31 hijo de Melea, hijo de Mainán, hijo de Matata, hijo de Natán, hijo de David, 32 hijo de Isaí, hijo de Obed, hijo de Boaz, hijo de Salmón, hijo de Naasón, 33 hijo de Aminadab, hijo de Aram, hijo de Esrom, hijo de Fares, hijo de Judá, 34 hijo de Jacob, hijo de Isaac, hijo de Abraham, hijo de Taré, hijo de Nacor, 35 hijo de Serug, hijo de Reu, hijo de Peleg, hijo de Heber, hijo de Sala, 36 hijo de Cainán, hijo de Arfaxad, hijo de Sem, hijo de Noé, hijo de Lamec, 37 hijo de Matusalén, hijo de Enoc, hijo de Jared, hijo de Mahalaleel, hijo de Cainán, 38 hijo de Enós, hijo de Set, hijo de Adán, hijo de Dios." Se describe aquí la genealogía de Jesús, que confirma el título que Él mismo designó para si: Hijo de Hombre. Jesús fue verdadero hombre, y sus raíces se hunden en la historia de la salvación. Siendo así, no hay por que ver a Jesús como un modelo imposible de seguir a causa de su divinidad. Al presentarlo como auténtico hombre, Lucas indica que seguir sus pasos, imitándole, no es imposible. una hermosa sonrisa....... Amen.

Corriente filosòfica

El personalismo es una corriente filosófica que pone en el centro de su atención la persona humana. Aunque el tema filosófico de la persona es una constante en pensamiento occidental, como corriente especifica que se centra en ella surge en torno a los años treinta del siglo XX, es decir en el periodo de anteguerras. Como manifestaciones importantes de su influjo en el siglo XX cabe citar la Declaración de los derechos humanos del hombre de las naciones unidas en 1948, y los textos del concilio Vaticano II, en los cuales es fácil advertir la presencia de elementos personalistas. Frente a las posiciones teóricas del positivismo, el marxismo y del nihilismo, y a los atropellos prácticos de los totalitarismo de izquierda y de derecha, el personalismo pretende re indicar una visión del hombre en cuanto persona una, única e irrepetible. El personalismo: posee una visión del mundo de tipo ontológico o metafísico, el hombre tiene la capacidad de conocer una verdad que, al mismo tiempo, le trasciende, el hombre es libre, tiene la capacidad de autodeterminación, la persona es una realidad sustancial, el hombre posee una dimensión ética y una dimensión religiosa, que se desprende de su naturaleza espiritual y libre.

martes, 24 de diciembre de 2013

Isaìas

"El Poderoso ha hecho obras grandes por mí" San Lucas 1,49, dice también Ella que "proclama la grandeza de Dios" San Lucas 1,46. Es un momento muy apropiado para cantar la grandeza de Dios; has visto las obras del Señor durante el día, estás listo, estás lista para unirte a la Virgen con el Magnificat, con el Cántico de María al atardecer. Zacarías, en ese cántico, está expresando el amanecer de un corazón lleno de fe; Zacarías, en ese cántico, está expresando la jubilosa preparación de un corazón que se apresta para servir a Dios con toda el alma. En ese Cántico Zacarías está proclamando la gratitud por existir y la certeza de que esa existencia, que ya es una victoria de Dios, es la primera de muchas victorias; es decir, que si estamos con Él, sólo nos puede aguardar victoria. Este es el cántico de Zacarías, el cántico con el que él celebra el nacimiento de su propio hijo, aquel hijo llamado el Precursor. Cristo está cerca. Somos llamados a vivir cada día, con la certeza de que el Señor está cerca; con la certeza de que el Señor viene. La Biblia entera termina con una súplica: "¡Ven, Señor Jesús!" Apocalipsis 22,20. La cara no proviene solamente de lo que salió de las manos de Dios o de lo que salió del vientre de su madre. Cuando usted no hace ningún gesto, la cara proviene de todos los gestos que usted ha hecho durante su vida . Hay rostros que producen cierta paz, hay personas a las que uno puede mirar y como que la mirada descansa en esa cara, si nosotros pensamos en el conjunto de la humanidad, tendremos que decir que el rostro mismo de la humanidad, lo mismo y peor de lo que antes decía de las manos, está arruinado. La carne del Crucificado no es sino el reflejo de lo que ha sucedido en el mundo, y por eso tiene que decir el profeta Isaías: “Le vimos un aspecto poco atrayente” Isaías 53,2, y también dice por ahí cerca que, "tan desfigurado estaba que ni siquiera parecía humano” Isaías 53,14. Los rastros de humanidad han huido de nuestro rostro, porque el pecado es inhumano; cuando ese pecado cayó todo de una sobre Cristo, produjo la cruz, y como Cristo tiene una Carne absolutamente sensible, en ella quedó, de acuerdo a la Carta a los Hebreos, “la impronta del ser del Padre” Carta a los Hebreos 1,3; pero como es tan sensible y como Cristo jamás se defendió, ahí quedó también la impronta de la humanidad. De manera que lo tenemos en Cristo Crucificado es el doble rostro de Dios y del pecado, y así podemos leer en un solo vistazo cuánto ama Dios y qué terrible es el pecado. Pues se ve bien especialmente en la carne del Crucificado, que nuestras ruinas han sido levantadas en la obra de Dios. "Nosotros mostramos en nuestro rostro descubierto, la gloria de Jesucristo" 2 Corintios 3,18. Dios, en Cristo, estaba reparando todas las cosas; Dios, en Cristo, puede darle descanso a los distintos fracasos y a la suma de los fracasos nuestros, pero también a la suma de nuestras alegrías y a la suma de nuestros éxitos. Todo lo humano, todo lo bueno que hay en la humanidad, todo eso encuentra eco en Cristo. Llenos de fe, por haber escuchado la Palabra de Dios, otorgarle poder,nos rendirnos ante la Carne glorificada de Jesucristo, para que esa Carne, entrando en nosotros, renueve todo en nosotros, de manera que nuestras manos sean como prolongación de las manos de Cristo, de manera que nuestro rostro sean como un reflejo de su gloria, de manera que nuestras palabras sean un eco de la Palabra increada. Comulgar, especialmente es saber que esa Carne es la única Carne eterna. Nosotros los cristianos tenemos que tener los ojos bien abiertos y los oídos bien despiertos a todo lo que sea Jesús. Todo aquello que se llame Jesús, tiene un significado para nosotros. Cristo habla cuando habla y Cristo habla cuando calla. Su silencio nos habla y su palabra nos enseña; Cristo enseña, Cristo revela cuando hace cosas, pero Cristo revela, si se quiere más, cuando padece cosas. Cristo habla en sus milagros, también habla con su sueño. Sus lágrimas, sus sonrisas, sus bendiciones, su cansancio, todo en Él es lenguaje de Dios, por eso nosotros podemos encontrar eco de todo lo que es nuestra vida humana en la vida de Cristo, podemos hacer de Cristo nuestro lenguaje para hablarle a Dios. Es la misma vida que Cristo nos comunica a nosotros por medio del Espíritu, así también nosotros los cristianos nos convertimos en lenguaje de Dios, esta vez para el mundo. Cristo ha sido voz de Dios para nosotros, nosotros, ungidos por el Espíritu de Cristo y habiendo comido la Carne de Cristo, nos convertimos en lenguaje de Dios para el mundo. Ese es el misterio, esa es la Carne que celebramos, tierna y débil, pero victoriosa en el pesebre. Y así hay que llamarla: victoriosa, como nos enseña el Profeta Isaías cuando dice que: "Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios. Is 52,10

Herencia

El día del Señor, el día de su gloria, el día de su triunfo, el día en que aparezca su justicia. Ese día del Señor tendrá consecuencias para todos. Si un día Dios se pusiera realmente a ajustar las cuentas, tendría que suceder lo que dice Malaquías: "Sería como un fuego, un fuego purificador"Malaquías 3,2. La Carne que recibió de María, esa Carne bella de este Bebé primoroso que nos fascina, que nos enamora en el pesebre, esa carne que recibió de María se la entregó después a María! ¡Pero qué diferencia! Cuando nace este Bebé de las purísimas entrañas de la Virgen su Carne es inmaculada, tanto y más que la de cualquier bebé. Carne bellísima del Hijo de Dios, limpia, perfecta, sonrosada, tierna. Esa fue la Carne que María le dio a Jesús. ¿Y cuál fue la Carne que Jesús le devuelve a María después de la Cruz? Es la Carne estrujada, abusada, rota, la Carne que ha recibido el impacto, que ha recibido las consecuencias de tus pecados y de los míos. Y aquí se ve algo del corazón, que podemos llamar sacerdotal, de la Santísima Virgen, porque Ella ofrece el Hijo en el pesebre y Ella ofrece al Hijo en la Cruz. ¿Qué podemos aprender nosotros en este día del Señor? Podemos aprender que la Navidad es alegre. ¡Qué dicha, qué gozo que haya venido Jesús, qué hermoso, qué lindo es! Cristo entregó por nosotros todo lo que recibió de nosotros, por eso también quiso morir desnudo en la Cruz, porque todo lo que recibió, lo entregó, y sólo lo recibió, para entregarlo. Ese es el sentido de la Navidad. Cuando veamos a este Niño en el pesebre, cuando nos dejen extasiados sus ojos, su sonrisa, sus mejillas, sus labios; cuando sintamos una oleada de amor y de ternura y abracemos al Bebé, al Niño Dios, tenemos que recordar, teniéndolo aquí en los brazos: "Gracias, Jesús, todo lo que recibiste de nosotros, lo entregaste por nosotros, y así nos enseñaste que significa la palabra amor". Amar es eso. Amar es ser como Jesús. Amar es dar la vida por el amigo. Él nos trató como amigos; y todo lo que recibió de nosotros, lo entregó por nosotros. Cuando veamos a Cristo en la Cruz entenderemos que lo que le sucedió a Él era lo que tenía que habernos sucedido a nosotros. A Él le sucedió el día del Señor, que era lo que tenía que habernos pasado a todos nosotros. Si permanecemos adheridos a Jesucristo, estamos libres de toda condenación. El que habiendo conocido al Señor se aparta de él, se lanza nuevamente al fuego de fundidor, a la lejía del lavandero. Pero unidos a Jesús, como Cuerpo suyo y Sangre suya, unidos a Jesús como miembros de su rebaño, unidos a Jesús como miembros de su Cuerpo, ningún daño podrá realmente trastornar la herencia que Él nos ganó a precio de su Sangre.

lunes, 23 de diciembre de 2013

Cambiarà

Convertirà el corazòn de los padres,hacia los hijos y el corazón de los hijos hacia los padres" Malaquías 4,24. Recordamos que convertirse lo que significa originalmente es eso: "volverse a", "dirigir la atención a", convertirse también es: recibir la luz, la inspiración, la dirección que otro marca; convertirse también es: atender a lo que alguien tiene que decir. Intentemos mirar esa frase de este modo: "Os enviaré al profeta Elías. Él hará que el corazón de los padres se vuelva hacia los hijos, y el corazón de los hijos se vuelva hacia los padres" Malaquías 4,23-24. En la Biblia, el tesoro propio de los mayores, el tesoro propio de los padres es la experiencia: "Venid, hijos, escuchadme, os instruiré en el temor del Señor" Salmo 33,12, dice el salmo. Lo propio de los padres es la experiencia, lo propio de los jóvenes, en cambio, es la vitalidad, es la esperanza, es el entusiasmo. La "experiencia" y la esperanza" aquel que tenga mucha experiencia, déjese contagiar de esperanza; y aquel que tenga mucha esperanza, déjese guiar por la experiencia. ¡Es bellísismo! eso es lo que necesitamos, en una comunidad. En toda comunidad siempre hay gente de experiencia, pero el problema de la gente de experiencia, es que ya siente que lo ha probado todo. Entonces el que tiene experiencia, ábrase a la novedad de Dios; y el que tiene esperanza, el que tiene vitalidad y fuerza, con humildad, aprenda del otro, aprenda del que tiene experiencia. Aprender es aprender, aprender es preguntar, es escuchar, es poner en práctica; no es fácil. Humillémonos en la presencia de Dios, porque no hemos sabido utilizar ni nuestra experiencia ni nuestra esperanza, y esas dos luces y fuerzas son las que tenemos para preparar el camino cuando llegue el Señor.

Purificarse

En el pueblo de Dios, en eso que se nos va a dar en Jesucristo,va a venir algo tan maravilloso y al mismo tiempo tan esperanzador y tan sencillo, va a venir algo tan alegre, tan transparente, tan simple tan profundo, va a venir a nuestras vidas algo, que podemos recibir con el gozo de los niños, con la serenidad , con la profundidad y el sentido que sólo da la sabiduría y que sólo dan los años. Anhelemos a ese Jesucristo. Jesús nace para ti; para ti, para ti viene Jesús; te ama y viene para ti, para ser la alegría de tú niñez; viene para ti, viene Jesús para ti". Le doy gracias al Señor por la vocación que nos une, por las plegarias, le pido que por los méritos de su preciosa Sangre, nos conceda la conversión que necesitamos. La Primera Carta de San Juan: "El que ama a Dios, el que tiene esta esperanza en Dios, se purifica a sí mismo" 1 Juan 3,3. Ya somos preciosos, ya somos como plata y oro, pero necesitamos esa purificación. El fundidor que refina la plata y el oro, o el lavandero que utiliza la lejía sobre la tela que está sucia, la ropa que está sucia. Recordar que somos preciosos, valiosos, pero necesitamos esa purificación, necesitamos el esfuerzo consciente de arrancar de nosotros, de quitar de nosotros lo que no ayuda a nuestra respuesta a Dios. Sabemos que toda vocación es respuesta, y sabemos que toda vida es vocación. De lo que se trata entonces es de hacer de nuestra vida ese proceso de purificación, que deja a la luz, que saca a a la luz el designio que Dios tuvo para nosotros. Purificarse, es un acto de voluntad, porque Dios no va a destruir su propia obra; Él nos hizo seres libres, Él no nos va a obligar a ser puros en su presencia. Él respeta, la voluntad que Él mismo dio. En ese sentido, purificarse es un acto nuestro. Pero en otro sentido, purificarse es un acto de Dios. El oro no tiene la capacidad de arrancar del todo la escoria: necesita una ayuda externa, esa ayuda es el fuego; el oro no arde por sí mismo: necesita un fuego que viene de fuera, y ese fuego es el que, poco a poco, hace posible que salga del oro la escoria. También nosotros necesitamos someternos al fuego. Aquel que quiera purificarse necesita someterse al fuego. No en vano la Escritura ha comparado el amor, sobre todo el amor intenso, con amor que es fuego. Por algo se habla de un amor "ardiente", porque arde, porque quema. Tenemos que someter nuestro pequeño amor al gran Amor; tenemos que insertar, tenemos que encerrar la pequeña llama de nuestro amor en la inmensa llama del Amor divino. El fuego tiene oro de brillo, pero no brilla tanto como el fuego. El oro no tiene luz por sí mismo, necesita de una luz para brillar. Así también, nosotros tenemos que someternos al fuego de Dios. Elías es un profeta como un fuego, y aquí enlazan las dos imágenes: la del orfebre y la del profeta. Elías, nos dice el libro Eclesiástico, "es un profeta como un fuego" Eclesiástico 48,1. Elías es el profeta de la fe verdadera, es el profeta de la perseverancia en la soledad, es el profeta de la fidelidad exquisita, podríamos decir, arriesgada hasta las últimas consecuencias. Sólo en el silencio, en la oración, en la escucha, y en el deseo explícito de agradar al único Dios, podemos seguir el ejemplo de Elías y podemos prepararnos realmente para acoger a Jesucristo.

Sabidurìa

"Convertirá los corazones de los padres hacia los hijos y el corazón de los hijos hacia los padres" Malaquías 3,24. Malaquías dice que va a venir una buena noticia, que va a venir una alegría que va a ser alegría para los pequeñitos y para los grandecitos. El Señor promete que va a venir un gozo, un gozo grande, y que ese gozo va a ser para chicos y grandes, y que los corazones de los padres se volverán a los hijos, y los de los hijos hacia los padres. Se trata de que los mayores puedan tener esperanzas, anhelos y gustos y gozos como de los niños, y que los niños puedan tener la profundidad, que puedan tener la promesa, que puedan tener la dimensión del regalo que les llega en Jesucristo. Nuestro Señor, el bendito Salvador Nuestro Jesucristo, tenía esa gracia. Cuando Jesús predicaba, siempre había algo que le quedaba a todos. Cuando Jesús predicaba, Él sabía repartir, de un modo maravilloso, sabía repartir a todos la luz de su amor, de manera que cada uno podía alimentarse de Él, como pasó con el maná en el Antiguo Testamento, que todo el mundo podía comer del maná. El Libro de la Sabiduría hace una meditación sobre el maná, dice unas palabras tan lindas, dice: "Y era un pan que podía satisfacer todos los gustos Sabidurìa 16,20.

Banquete

La Palabra de Dios es un banquete delicioso y hay que saber pesar cada palabra, El que está sanado siente que Dios entró en su mundo; el que está salvado, entró en el mundo de Dios; el que está sanado quiere decir: “Lo que yo quería, se me cumplió”; el que está salvado es: “Voy a cumplir lo que Dios quiere”. Ser salvado significa ponerse en el camino de la voluntad de Dios, mientras que ser sanado quiere decir que Dios se puso en mi camino. Eclesiástico 38,10. Hemos acogido la Palabra de Dios en nuestro corazón, hemos bendecido al Señor y Él, así como cura la lepra, así también cura la ignorancia. Aquellos que se fueron, esos nueve que salieron a perderse, porque estaban demasiado presurosos, esos nueve recibieron algo de Cristo para sus cuerpos, pero la lepra de su mente, la oscuridad de su alma quedó intacta. Nosotros hemos recibido más que los leprosos, si alguien siente gratitud en su alma, ya también sabe, por este pasaje, que para dar las gracias hay que repartir la gracia, hay que evangelizar.

Pensamiento

Si en tu corazón hay un poco más de amor, es Navidad.
Si has decidido perdonar a alguien, es Navidad.
Si buscas a Dios de verdad, es Navidad.
Su aumenta el gozo de tu fe cristiana, es Navidad.
Si en tu alma florece la esperanza, es Navidad.
Si trabajas por la justicia entre los hombres, es Navidad.
Si tienes deseos de vivir y los comunicas a los demás, es Navidad.
Si sabes sufrir con amor, es Navidad.
Si eres perseguido o se ríen de ti por causa del Evangelio, es Navidad.
Si te alegras de ser hijo de Dios en la Iglesia, es Navidad.