domingo, 1 de diciembre de 2013

Entra

 

"Hacia Él confluirán los gentiles" Isaías 2,3 y efectivamente, este centurión va hacia Cristo y las actitudes de él son una enseñanza también para nosotros, son propiamente las actitudes de todo aquel que espera la venida del Salvador, que aguarda a su Señor.
Reconocer nuestra  propia situación, ponerse en camino, pedir con humildad la ayuda que requiere y aceptarla con fe.
El programa de nuestro Adviento: reconocer nuestras propias necesidades, ponernos en camino, salir a buscar al que nos está buscando, abrir la puerta al que ya nos ha abierto su Corazón, creer vivamente en Él, después de haberle expuesto nuestra necesidad.
Esa es la estructura que tiene la Santa Misa. Nosotros en la Eucaristía tomamos conciencia de nuestra propia situación, de nuestro momento particular en la historia de salvación personal y comunitaria, luego nos ponemos en camino, y de la mano de las lecturas, de la mano de los profetas y de los Apótoles, vamos buscando a Cristo, le exponemos nuestras necesidades cuando oramos y recibimos su salvación, lo recibimos a Ël como Salvador cuando comulgamos.
Que Dios que nos permite iniciar este Adviento con fe viva, con esperanza ardiente, nos permita concluírlo en la caridad, en el amor de una abrazo Salvador

Adviento entra el futuro.
“En aquellos días, al final de los días estará firme” Isaías 2,2. Ese es un futuro, “estará firme el monte de la casa del Señor, confluirán los gentiles" Isaías 2,2, cosa que vemos realizada en el evangelio.
“Caminarán pueblos numerosos, dirán...” Isaías 2,3, todos son futuros.
 “Nosotros hemos sido salvados por Cristo. Si hemos resucitado con Cristo, busquemos las cosas de allá arriba donde está Cristo; buscad las cosas del cielo, no las de la tierra” Carta a los Colosenses 3,1.
 "Para cuando llame a nuestra puerta nos encuentre";  "velando en oración y cantando su alabanza".
 La cualidad que tienen los futuros y los subjuntivos es que van enseñando la virtud de la esperanza en el alma. "Al final de los días estará firme el monte de la casa del Señor" Isaías 2,2, decía Isaías.

No hay comentarios:

Publicar un comentario