martes, 13 de agosto de 2013

Goce






Gocémonos en esta celebración. Nosotros, que vamos de camino, ¿qué más podíamos pedir a Dios sino esa señal tan evidente del poder de su salvación? Y esa señal de Jesucristo es la Santísima Virgen.
Gocémonos contemplando esa señal, por su intercesión y según su ejemplo, cumplamos también nosotros la voluntad de Dios, hasta la plenitud y la estatura de Cristo
La Asunción de la Virgen María, y para decir unas palabras, Dios quiera de provecho sobre este misterio que contemplamos en el Santo Rosario, es el cuarto misterio Glorioso del Rosario, para decir estas palabras hay que empezar por lo que significa la palabra, el término mismo "asunción".
Asunción viene de asumir, es la acción completa de asumir, lo que has sido asumido también se puede llamar asunto.
María la celebramos hoy como asunta, es decir, como asumida. ¿Y qué significa asumir? Asumir quiere decir como abrazar, como incorporar íntegramente, como recibir completamente.
Al hablar de este modo le estamos pidiendo a la persona que nos escucha que reciba en su pensamiento, que reciba en sus ideas lo que nosotros le estamos diciendo, en este caso, que todos los colombianos trabajamos por la justicia.
Asumir es un verbo muy hermoso, asumir indica el acoger completamente y si aplicara este verbo a los niños, se podía decir que cuando la mamá levanta al bebecito y lo abraza y lo estrecha en su regazo, lo ha asumido en su cuerpo.
De esta misma familia, de la familia de este mismo verbo son otros verbos como: consumir, resumir y el mismo sumir. Cuando un grupo de muchachos está bañándose, por ejemplo, en un pozo, por allá en una quebrada, de pronto dice, "se sumió", se sumió, ¿qué es? quedó como sumergido, se sumió, se hundió.
Lo mismo tiene que ver con consumir, aquello que nosotros consumimos parece y se hace de nosotros, y cuando nosotros resumimos ¿qué estamos haciendo? Como que recogiendo lo principal de una serie de ideas y pensamientos y condensándolos, podríamos decir, comprimiéndolo, llevándolo a su esencia misma.
Observe una cosa, cuando uno dice “asumir” indica que hay algo que es asunto, pero sobre todo que hay alguien que asume; recuerde el ejemplo de la mamá y el niño. El niño o la niña queda asunta y la mamá es la que la asume, es la que la recibe, es la que la acoge.
Cuando nosotros hablamos de la Asunción de la Virgen estamos diciendo que hubo alguien que la tomó, que la asumió, que la cogió, que la abrazó, que la estrechó.
El misterio de la Asunción de la Virgen está nombrado a partir de lo que le pasó a Ella. Ella fue asunta, pero el fondo de esta fiesta de la Asunción de la Virgen es para que nosotros dirijamos nuestra atención a Aquél que la asumió.
Nosotros decimos que esta es la fiesta de la Asunción en cuerpo y alma de la Virgen, en cuerpo y alma es una manera de decir totalmente, totalmente.
La Asunción de la virgen entonces quiere decir que María, la Madre de Jesús, al final de su vida fue totalmente, totalmente acogida como el muchacho en el pozo, como el alimento en nuestro cuerpo, como la madre que estrecha al niño; María fue tomada completamente, sumergida, sumida, completamente en el misterio de la gloria de Dios, que estaba manifiesto y que está manifiesto por la Pascua de Cristo.
De manera que esta fiesta nos está contando que la gloria de Dios, como si fuera el abrazo de un papá cariñoso, la gloria de Dios, como si fuera el regazo de una madre amorosa, tomó completamente, el misterio, la vida, el cuerpo y el alma de María.
 María quedó como sumergida completamente en el misterio de Dios. Si una persona se sumerge en un tanque de tinta, pues queda teñido, si una persona se sumerge en Dios, queda endiosada. Ella no es Dios, pero queda, por decirlo así, endiosada, penetrada del misterio de Dios, empapada en Dios, como una esponja; esta es una imagen que utilizan los santos.
En Dios está la fuente de la belleza. Cuando aparece la belleza de Dios con todo su poder, eso es lo que en la Biblia se llama la gloria de Dios.
Es una manera de mostrar que la belleza tiene poder. María, sumergida en Dios, recibe la belleza de Dios; y María, revestida, empapada en Dios, adquiere el poder de la belleza divina.
Mis amigos, la belleza tiene muchísimo poder, muchísimo. La belleza, por ejemplo, la belleza física causa efectos como ese que he descrito hace un momento. La belleza cautiva, la belleza arroba, la belleza fascina, la belleza despierta el amor, antes incluso de que la razón pueda reaccionar.
Nosotros los seres humanos, necesitamos de la belleza, buscamos la belleza. En el plano puramente físico en esta tierra, a la mujer le gusta sentirse bella, le gusta ser admirada, en cierto modo necesita gustar de acuerdo con su edad y con su estado, pero necesita gustar


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