Cristo añadío a este motivo amor profundo por las misiones , por mis hermanos/as más pobres y desamparados, los indígenas, los inmigrantes con los que he trabajado toda mi vida porque quien servía en la persona de esos pobres, era el Pobre entre los pobres Aquel que por nosotros se hizo pobre para enriqueciéramos con su pobreza; era a ese Pobre al que se le ofrecía ofrecía, la pequeñez de lo que se podía laborar, al darles Sagrada Comunión, de quien hablaba en la Palabra.
Cristo, y sólo en Cristo, es el servicio. En realidad, él haberse hecho de Cristo, nos hace no poder alejarnos de los pobres, que son como un sacramento permanente de Jesús en la sociedad.
Al servir A Cristo, ya no podemos entonces apartarnos de la Eucaristía, en la que Cristo presta el mayor servicio al corazón humano y a la vida del Universo; no podemos apartarnos de la Palabra.
Jesucristo, nos hace ser cercanos. Y así Jesús entregó su vida para la salvación del mundo, así nosotros lo haremos.
Bendito sea Dios, que celebras con nosotros el Santo Sacrificio.
Los carismas son sobrenaturales concedidos por Dios a determinadas personas. Aunque se le atribuyen sobre todo al Espíritu Santo, son igualmente don del Padre y del Hijo.
Son un don para la Iglesia. Aunque ya existían en el Antiguo Testamento, Dios los concede de forma incomparable en la Iglesia, por los méritos de Cristo.
Para el bien común. Concedidos para servir en la edificación de la Iglesia. Sus efectos se manifiestan en favor de los miembros del cuerpo en función del amor. Son útiles para la misión y por lo tanto no son ni privados (para uso egoísta, personal), ni son superfluos.
No son requisitos para la salvación personal como lo es la gracia santificante. No es más santo el que tenga mayores carismas. Pero si es verdad que los santos se caracterizan por el buen uso de los carismas porque los ponen al servicio de la Iglesia motivados por el amor.
El Espíritu Santo los concede a quien quiere y cuando quiere. (1 Corintios 12,11).Se encuentran en todo tiempo y lugar.
Son dones transitorios. El Espíritu Santo los da y los quita según su beneplácito; son pasajeros respecto a las virtudes teologales que son permanentes y sobre todo, con relación a la caridad que no disminuye; poseen, sin embargo, una cierta estabilidad que hace que el ser humano dotado habitualmente del carisma profético sea llamado profeta. Son valorados por su grado de utilidad; en cuanto más útiles para edificar la Iglesia.
Es bueno pedirlos si lo hacemos por amor a la Iglesia, para servirla (1 Cor 14, 27)
Jamás podrían adquirirse ni ser previstos con las fuerzas humanas.
El carisma brota con formas nuevas. Por eso le incumbe al ministerio jerárquico la delicada tarea de examinar y cultivar los carismas que nacen continuamente en el seno del pueblo de Dios. Hacer aflorar nuevas modalidades de carismas, favorecer las concreciones institucionales de estos y velar para que se mantengan vivos, insertándolos adecuadamente en la vida de la Iglesia.Por su naturaleza, los carismas son comunicativos, y hacen nacer aquella "afinidad espiritual entre las personas" y aquella amistad en Cristo que da origen a los "movimientos". ( Christifideles laici, 24)Criterios esenciales de los carismas auténticos (Libero Gerosa):
"Los carismas son gracias especiales que el Espíritu distribuye libremente entre los fieles de todo tipo y con los que los capacita y dispone para asumir varias obras y funciones, útiles para la renovación de la Iglesia y para el desarrollo de su construcción. Algunos de estos carismas son extraordinarios, otros, por el contrario, sencillos y mucho más difundidos, pero el juicio sobre su autenticidad corresponde, sin ninguna excepción, a los que presiden en la Iglesia, a los que compete no extinguir los carismas auténticos"
El carisma se distingue del talento: que es la capacidad natural de la persona.
carisma: es un don sobrenatural del Espíritu para edificación del cuerpo eclesial.
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