viernes, 30 de agosto de 2013

Predicar

Jesús no perdía oportunidad para predicar el Evangelio, en la comida predicaba; en la ciudad predicaba; si le crucifican, en la cruz predica;  en el sepulcro, resucita vencedor para seguir predicando, para seguir contando que el amor está vivo, que Dios nos ama, que su amor es real para nosotros.
Jesús predica en un banquete, en una comida. El Evangelista Lucas nos cuenta que se trataba de un sábado, la palabra "sabbath", en hebreo, significa descanso, es el día de descanso, y para los hebreos el sábado era el día del descanso, así como para nosotros es el domingo.
 En un domingo resucitó Cristo; para ellos es el sábado, porque de acuerdo con la tradición, en una semana hizo Dios el mundo y después descansó de todas sus obras. En todo el mundo la semana tiene siete días, esto proviene del pueblo hebreo, y hay siempre un día de descanso.
Jesús, que tenía una sensibilidad extraordinaria para el amor de Dios . Jesús quería que el sábado fura completo, Jesús quería que le diéramos descanso también a esas pretensiones, a esas ganas de reconocimiento humano, y entonces hace esa comparación y dice: “No hay que buscar los primeros puestos” San Lucas 14,10, esos primeros puestos son según la mirada de los hombres.
 Cristo es: “Los primeros puestos, según la mirada de los hombres, no son los primeros puestos según la mirada de Dios”. 
¡Amigo, precisamente en ti se está fijando Dios! Precisamente en ti. "Pero no le ha escuchado a Él". ¡Porque eres el que más necesita, Dios se está fijando en ti, por eso se acerca a ti!
La mirada de Dios no es como la mirada de los seres humanos Dios se acerca primero al que más necesita.
Sacará más provecho de un encuentro, y de la Eucaristía, el que en este momento sienta más hambre de Él, más anhelo de encontrarse con Él, más ganas de alimentarse de Él, porque sólo Él es nuestro alimento y nuestra alegría.
A Él sea la alabanza por los siglos de los siglos.

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