Él tiene la victoria, aunque Él da el derecho
a las naciones, su victoria es tan grande que abarca, en primer lugar y sobre
todo, a los más pequeños.
Él
tiene compasión de aquel que está quebrado, fíjate lo que nos dice la Escritura
sobre Él: "Promoverá fielmente el derecho, no vacilará ni se
quebrará" Isaías 42,4.
Él
no se quiebra, pero sabe mirar al que está quebrado, quebrantado; Él no vacila,
pero sabe entender al que vacila, ¿no es esta una imagen maravillosa de
Jesucristo? Que es Él mismo sin pecado, y sin embargo compasivo con todos
nosotros los pecadores.
Este
maravillosos retrato de Jesucristo, esta descripción del corazón de Jesucristo
es, en primer lugar, para que sepamos qué calidad y qué belleza de Salvador nos
ha dado Dios, para que se lo agradezcamos, para que recibamos la salvación que
Él nos da, para que nos sintamos, al mismo tiempo, fortalecidos y cuestionados
por esa revelación preciosa que nos trae el Hijo de Dios.
Después
de recibir esta salvación, también es para que la misma unción que obró en
Cristo, obre en nosotros, y también nosotros, llevando una vida inmaculada, una
vida recta, cual no hemos tenido hasta ahora, yo creo, sepamos hacer de la
pureza de nuestra vida el canal de la misericordia y de la compasión de Dios
para con nuestros hermanos.
Así nos lo conceda
Cristo, en quien Dios Padre nos ha concedido
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