miércoles, 12 de abril de 2017

Isaàs 42,4

 Él tiene la victoria, aunque Él da el derecho a las naciones, su victoria es tan grande que abarca, en primer lugar y sobre todo, a los más pequeños.
Él tiene compasión de aquel que está quebrado, fíjate lo que nos dice la Escritura sobre Él: "Promoverá fielmente el derecho, no vacilará ni se quebrará" Isaías 42,4.
Él no se quiebra, pero sabe mirar al que está quebrado, quebrantado; Él no vacila, pero sabe entender al que vacila, ¿no es esta una imagen maravillosa de Jesucristo? Que es Él mismo sin pecado, y sin embargo compasivo con todos nosotros los pecadores.
Este maravillosos retrato de Jesucristo, esta descripción del corazón de Jesucristo es, en primer lugar, para que sepamos qué calidad y qué belleza de Salvador nos ha dado Dios, para que se lo agradezcamos, para que recibamos la salvación que Él nos da, para que nos sintamos, al mismo tiempo, fortalecidos y cuestionados por esa revelación preciosa que nos trae el Hijo de Dios.
Después de recibir esta salvación, también es para que la misma unción que obró en Cristo, obre en nosotros, y también nosotros, llevando una vida inmaculada, una vida recta, cual no hemos tenido hasta ahora, yo creo, sepamos hacer de la pureza de nuestra vida el canal de la misericordia y de la compasión de Dios para con nuestros hermanos.
Así nos lo conceda Cristo, en quien Dios Padre nos ha concedido 

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