jueves, 27 de abril de 2017

Voluntad








 Cuando creo en un Dios que supera la muerte, entonces, soy capaz de dar la vida. 
 Aprendemos  que ellos se toman en serio lo que dice el Salmo 63 o 62 : “Tu gracia vale más que la vida” (Sal 63,4). El objetivo principal de ellos no es,  su principal propósito no es salvarse ellos; su principal propósito es ser fieles al mandato misionero que han recibido. Y adivina de quién han aprendido ¿Recuerdas lo que sucede cuando Cristo está en la Cruz y la gente le dice: “sálvate a ti mismo, y creeremos en ti” (  Mt 27,39-44; Lc 23,35-38); Cristo es el que no puede salvarse a sí mismo. ¡Qué hermoso testimonio nos dan los apóstoles! Así como Cristo no pensó en salvarse a sí mismo, economizándose el dolor y la tortura de la Cruz, así también, estos apóstoles no piensan en primer lugar en salvarse ellos; así como Cristo puso en primer lugar la voluntad del Padre que lo había enviado, así estos apóstoles ponen en primer lugar la voluntad de su Maestro y Señor, de Jesucristo, que los ha enviado.
Realmente a estos testimonios; si esos apóstoles llegaron a esos niveles de coherencia y de valor, no fue por sus solas fuerzas humanas; es el poder del Espíritu, es la gracia y la unción de Dios la que hace esa clase de transformaciones. Pidamos ese Espíritu, también para nosotros, para vivir a fondo nuestra fe y para ser verdaderos discípulos
Soplaba un viento fuerte" San Juan 6,18; les costaba trabajo remar, estaban remando, pero había un viento fuerte.
"Querían recogerlo a bordo, pero la barca tocó tierra enseguida en el sitio a donde iban" San Juan 6,21.
Me parece que entre las muchas enseñanzas que Jesús quiso darles con esta manera de obrar fue esta: la diferencia entre trabajo cuando no está Jesús, y la victoria cuando llega Jesús.
 "Al oscurecer los discípulos bajaron al lago, embarcaron y empezaron a atravesar hacia Cafarnaúm" San Juan 6,16-17.
 "Era ya noche cerrada cuando Jesús todavía no los había alcanzado" San Juan 6,17. Entre el oscurecer y la noche cerrada llega Jesús, y el viaje ha terminado.
Es el contraste entre el esfuerzo humano, duro, tedioso, y la visita de Jesús amable, pacificadora, que desemboca en la victoria.
Pero trabajar por Jesús sin Jesús es muy difícil y es muy agotador. Cristo quiso dar esta enseñanza: "Si quieren trabajar por mí, trabajen conmigo, que cuando yo estoy, el camino es un instante; cuando yo estoy, la victoria es segura; cuando yo estoy, la alegría es completa".

Amén.

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