sábado, 1 de abril de 2017

San Juan 8,19.;14-16







"Aunque yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio es válido, porque sé de dónde he venido y a dónde voy" San Juan 8,14. Manifiesta que ha venido del Padre, y como le preguntan: "¿Dónde está el Padre?" San Juan 8,19, pues el Padre está donde está Él.
"Ni me conocéis a mí ni a mi Padre. Si me conocieras a mí, conoceríais también a mi Padre" San Juan 8,19.
 "Está escrito en vuestra ley, que el testimonio de dos es válido" San Juan 8,17. Estos textos, son muy importantes para el conocimiento y para el enunciado del misterio trinitario. Son dos, y a pesar de ello, el que conoce al Hijo, conoce al Padre.
 Jesús dice: "Mi testimonio es válido, porque sé de dónde he venido y a dónde voy" San Juan 8,14. Jesús en el evangelio de San Juan, muestra al mismo tiempo grandeza y la relatividad del pueblo judío.
A la samaritana le dice abiertamente: "La salvación viene de los judíos" San Juan 4,22. Pero a los judíos que se sienten orgullosos del Templo, les dice: "Destrúyanlo, y yo lo reconstruyo en tres días" San Juan 2,19.
Jesús se presenta como un judío, plenamente judío, pero al mismo tiempo, como alguien que relativiza el judaísmo.
Le dicen los fariseos argumentando desde la ley: "Si tú das testimonio de ti, tu testimonio no es válido" San Juan 8,13.
Ese texto no es un razonamiento nuevo, si ellos están aludiendo a un texto del Pentateuco, donde se dice que, "para que el testimonio sea válido, tiene que ser por lo menos de dos o tres" Números 35,30.
Pero así como Jesús se va a la esencia de la ley del sábado y muestra que el Hijo del Hombre es mayor que el sábado, que "el sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado" San Marcos 2,27, así como Jesús se va al núcleo de lo del sábado, aquí se va al núcleo de esa prescripción de que haya dos o tres.
"Sólo la verdad tiene unidad. Los mentirosos no pueden llegar a ponerse de acuerdo en todo, porque finalmente, el pecado se destruye a sí mismo".
Por eso la sentencia que dice el joven Daniel: "El Ángel del Señor te va a partir por medio" Daniel 13,55, lo que no es sólo una descripción espectacular del castigo que le viene encima; es una manera de decir: "Has roto tu unidad.
El espíritu de esta ley que estaba en el Pentateuco, cuando se habla de dos o tres, lo que quería decir era eso: "Sólo la verdad tiene unidad, y por consiguiente, cuando se pregunta a dos o tres, no se pueden haber puesto de acuerdo en todo".
Jesús dice: "Mi testimonio es válido, porque sé de dónde he venido y a dónde voy" San Juan 8,14. Él ha venido de la fuente misma de la verdad, y Él mismo expresa y manifiesta esa verdad.
 Cuando Dios se está manifestando plenamente, cuando Dios se está mostrando plenamente, esos testigos adicionales y el sábado, el templo y la ley, todo debe quedar de lado, porque ahora es Dios el que se está mostrando.
Dice Jesús: "Este es el testimonio que realmente vale, porque esta es la plenitud de la revelación del Padre" San Juan 8,14-16.
Vamos a acoger nosotros ese testimonio, vamos a recibir ese testimonio, vamos a leer en la vida de Cristo todo lo que se puede saber del Padre Celestial.
Cristo es Dios dicho en lenguaje humano, pero es todo Dios; ya no queda más por expresar.
Por consiguiente, en la meditación, en la lectura, en la adoración del misterio del Verbo Encarnado, encontramos toda la teología que saben los Ángeles, encontramos toda la sabiduría, los abismos de sabiduría de que se gozan los Cielos.

Que el Señor nos dé ojos para leer este libro, oídos para escuchar este testimonio y para gozarnos en la verdad infinita del Verbo hecho carne.

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