Jesucristo es el amor grande de
nuestras almas, y Jesús se apodera de nuestros corazones con esas dos herramientas
con la hermosura de su vida, con la
hermosura de su alma, con la hermosura de su palabra y con la compasión que
tiene ese corazón.
Descubrir el corazón compasivo, el
corazón misericordioso de Jesucristo y fascinarnos por esa misericordia, este
es el otro gran antídoto.
Jesucristo, nos hace sentirnos
recibidos acogidos, sostenidos, es maravilloso, por eso en esta lectura de la
historia de Moisés niño, estamos descubriendo las dos grandes herramientas, las
dos grandes armas de Dios: la belleza y la misericordia.
Hazte el propósito de ser bella ante
Dios, y serás santa; hazte el propósito de ser compasiva, y entenderás a todas
las personas.
A Jesús una vez le preguntaron que
cuál era la cosa mas importante y Jesús dijo: "Mira, lo más importante es
amar a Dios y amar al prójimo", pues eso tiene que ver con la belleza y la
compasión. Hazte el propósito de descubrir la belleza de Dios y de ser bello de
ser bella ante Dios, y descubrirás el amor a Dios. Hazte el propósito de tener
un corazón compasivo y descubrirás el amor al prójimo.
Claro que uno tiene que ser verdadero
y uno tiene que ser bueno y uno tiene que ser santo, uno tiene que ser muchas
cosas, pero los cuento que este camino de la belleza es una cosa que a mí cada
vez me gusta más, y cada vez tiene como más poder en mí.
De manera que no se nos olvide esa
enseñanza: para la vida de oración, para la vida de consagración, para la vida
de comunidad, por favor, la belleza, descubrir la belleza de Dios y buscar ser
bellos ante el Señor; y número dos: la misericordia, entender la misericordia
es imposible, porque es un océano infinito.
Pero podemos aceptar, podemos acoger
la misericordia y podemos dejar que la compasión se apodere de nosotros, desde
ese momento se nos simplifica la vida inmensamente, se nos simplifica
inmensamente aceptar al hermano, vivir con el hermano, no juzgar al hermano.
A medida que la belleza y la
misericordia se apoderan del corazón, uno va encontrando otras maneras de
mirar, incluso los propios defectos y los defectos de los demás. Estas dos
armas secretas, la belleza y la misericordia, salvaron a Moisés. Estas dos
armas secretas nos van a salvar también a nosotros, nos van a llevar muy cerca
de Jesús y espero yo que nos van a ser verdaderos discípulos de Él..
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