La
verdad del Cuerpo de Cristo, la verdad de la humanidad de Cristo es esencial
para proclamar la verdad del amor con el que hemos sido salvados.
El
evangelio nos habla de ese Cuerpo de Cristo y de la verdad de ese
Cuerpo. Cristo se aparece y les muestra las manos y los pies, y por si quedara
alguna duda, dice lo siguiente el Señor: "Dense cuenta, convénzanse, un
fantasma no tiene ni carne ni huesos, como ven que tengo yo" San Lucas 24,39.
El
evangelio nos dice: "Carne y huesos" San Lucas 24,39.
Cristo resucitado se presenta con su carne y
con sus huesos, diciendo a los discípulos: "Toquenme" San Lucas 24,39.
La
grandeza de la fe de los Apóstoles está en una sola cosa: que Cristo
verdaderamente padeció y que Cristo veradaderamente resucitó. Esa es la fe
nuestra.
Sabemos
que verdaderamente padeció, sabemos que nos amó hasta el extremo; y porque
sabemos que verdaderamente resucitó, sabemos que ese amor no se perdió sino que
da fruto. Esa es la fe .
Nosotros
creemos en el amor y creemos en la victoria, por eso creemos que Cristo verdaderamente
padeció en su Carne y creemos que verdaderamente resucitó en su Carne. Ser que es
amor.
Nosotros
no podemos entender por qué Dios creó el mundo, eso no lo podemos entender,
sabemos que lo hizo con libertad y con amor.
Creer
en la verdad del Cuerpo de Cristo en la Cruz, es creer en la verdad del amor;
creer en la verdad del Cuerpo de Cristo resucitado, es creer en la verdad de su
victoria; ser cristiano católico es creer que hemos sido amados hasta el
extremo y que la victoria es perfecta en Cristo. El amor y la victoria.
Cristo
tiene redimidos. La Bibilia nos dice: "Hemos sido comprados a precio de la
Sangre del Cordero" 1 Pedro 1,19; nosotros somos no únicamente
seguidores, somos redimidos, hemos sido adquiridos por Él. Continuamos en la
verdad del Cuerpo de Cristo, en la verdad de que, al abrir nuestras bocas, para
recibir el Cuerpo de Jesús, no estamos recibiendo un puro símbolo, estamos
recibiendo la presencia viva, Cuerpo, Sangre, Alma, Divinidad de nuestro amado
Salvador, que nos amó hasta ese extremo.
Marlon Ronald Soria Orijuela le gusta tu publicaciòn,Gabriel Romero,Carmen Martìnez,Mima Rodrìguez, Mart`n Hernàndez,Familia Salesiana Gerardo Ramos,Francisco Maurmair,Angel Fi Me considero privilegiada por haber sido llamado por Dios a pesar de mis pecados. Trato de ser, en Sus manos, un instrumento para anunciar el Amor de Dios.
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