jueves, 28 de noviembre de 2013

Derrame

 
Que Dios el Señor derrame su Espíritu Santo sobre nosotros, y con esa alegría y con fortaleza del Espíritu, podamos también transmitir lo que hemos recibido en un mundo que es hostil, pero que el que persevere hasta el final” San Mateo 24,13, y esa es la fuerza de amor que nosotros necesitamos, fuerza de amor hasta el final que sin embargo está lleno de la presencia salvadora de Dios
Dios, nuestro Dios, es generoso sobre toda medida. Su generosidad es especialmente patente cuando nos concede su misericordia, precisamente porque el amor de compasión no es debido sino solamente donado.

¿En dónde experimentamos esa misericordia? Ante todo, en la línea del tiempo, es decir, en la secuencia que va desde nuestro pasado y presente hacia el futuro.Experimentar misericordia en nuestro pasado es poder entregarlo en manos de Dios. La mejor manera de liberarse de antiguos resentimientos y dolores es seguir la espiritualidad del Padrenuestro con oraciones como esta: “Señor, cumple en (tal persona) tu voluntad…”
Nuestro presente se llena de la misericordia divina cuando comprendemos que no decidimos solos. Y nuestro futuro se llena de la misericordia cuando estamos ciertos de que el señorío de Dios e levanta por encima de todo principado, poder y majestad.

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