domingo, 24 de noviembre de 2013

Prodigios

Dios es el de siempre. S de fe hacen falta: y se renovarán los prodigios que leemos en la Santa Escritura. -”Ecce non est abbreviata manus Domini” ¡El brazo de Dios, su poder, no se ha empequeñecido! Pide humildemente al Señor que te aumente la fe. Luego, con nuevas luces, Gustosamente harían su oficio los Santos Angeles Custodios con aquella alma que les decía: “Angeles Santos, yo os invoco, como la Esposa del Cantar de los Cantares, ‘ut nuntietis ei quia amore langueo’ para que le digáis que muero de amor”.
Sé que te doy una alegría copiándote esta oración a los Santos Angeles Custodios:
 Oh Espíritus Angélicos que custodiáis nuestros Tabernáculos, donde reposa la prenda adorable de la Sagrada Eucaristía, defendedla de las profanaciones y conservadla a nuestro amor.
Bebe en la fuente clara de los “Hechos de los Apóstoles”: en el capítulo XII, Pedro, por ministerio de Angeles libre de la cárcel, se encamina a casa de la madre de Marcos. No quieren creer a la criadita, que afirma que está Pedro a la puerta. “Angelus ejus est!” -¡será su Angel!, decían. -Mira con qué confianza trataban a sus Custodios los primeros cristianos.
¡Con qué humildad y con qué sencillez cuentan los evangelistas hechos que ponen de manifiesto la fe floja y vacilante de los Apóstoles! Para que tú y yo no perdamos la esperanza de llegar a tener la fe inconmovible y recia que luego tuvieron aquellos primeros.
¡Qué hermosa es nuestra Fe Católica …! Aquieta el entendimiento y llena de esperanza el corazón.











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