Callar siempre, llevar en silencio todo, junto a Cristo.
Cargar con todo, mis pecados y los de mis hermanos, mi cruz y las de mis almas.No quejarme.Ser tenaz.No tener pretensiones de caballo, soy el burro de Dios. Jamás esperar que me agradezcan el trabajo, hacerlo todo para dar gloria a Él.No poner mala cara si me tienen por inútil, me critican.Alegrarme cuando mi nombre sea usado como insulto y cuando se enfaden, porque así estaré imitando a mi Maestro. No enfadarme, seguir adelante.
Cuando sea despreciado,recordar que Cristo me eligió entre todos para subirse, lo cargo a Él.
No recibir aplausos, pues son para Ti Señor. A Ti la gloria y el honor.
Yo seré "tu burro Señor". Sólo te pido que me sigas teniendo esta confianza para seguir subiendo a mí cada día para que te lleve donde vaya.
Y un último atrevimiento, al final del día, déjame descansar junto a TÌ.
No hay comentarios:
Publicar un comentario