Cuando mi terca voluntad ungida en su gracia bendita le dice "sí", ahí sucede algo que es más grande que la creación de las estrellas, las galaxias, los planetas; ahí sucede algo más espectacular que todo lo que descubra la ciencia en los mares, en las montañas, en las llanuras y en los valles.
Cuando tú dices "sí" -pero hay veces que es un sí tan rogado- cuando tú dices "sí", ese "sí" es una obra más grande que el universo, porque el universo material no podía oponerse a la voz de Dios.
En cambio Dios quiso, en un misterio de su voluntad, Dios quiso hacernos de tal manera que podemos decir "sí", o podemos decir "no". Cuando nosotros decimos "sí" por el poder de su gracia, sucede algo más grande que la creación de galaxias y constelaciones. Esa es la primera razón.
Muy bello.cuando Dios hizo las cosas, una cosa son las cosas creadas y otra cosa es el Creador de todas las cosas. Pero, cuando Dios reúne,, Comunicando la gracia del Espíritu Santo. ¿Qué dice el Catecismo? Que el Espíritu Santo es Dios así como el Hijo es Dios y así como el Padre es Dios.
Cuando sucede la redención, cuando tú le dices sí a Dios, cuando tú aceptas en tu corazón que Jesús es el Señor de Majestad y poder, ahí está sucediendo algo más maravilloso que todo el universo, ¿por qué? Porque el universo material no puede contener a Dios.
En cambio en la redención, Dios hace tu alma capaz de recibir el don del Espíritu Santo, es decir, Dios se comunica a ti; Dios se da. En el orden de la gracia, en el orden de la redención Dios no hace algo; se da, se comunica Él.
Cuando nosotros, cantámos las alabanzas a Cristo en la Eucaristía, ¿tú crees que éramos únicamente nosotros? ¿Es que no sentías las legiones de Ángeles que llenaban este lugar? Y sobre todo, ¿no te diste cuenta de ese torrente, esas oleadas de Espíritu Santo que oraban en nosotros? San Pablo no lo pudo decir más claramente: "Es el Espíritu el que ora en nosotros" Carta a los Romanos 8,26.
No hay comentarios:
Publicar un comentario