sábado, 27 de julio de 2013

Contagiar


 Pero la Cruz nos invita también a dejarnos contagiar por este amor, nos enseña así a mirar siempre al otro con misericordia y amor, sobre todo a quien sufre, a quien tiene necesidad de ayuda, a quien espera una palabra, un gesto, y a salir de nosotros mismos para ir a su encuentro y tenderles la mano.
Muchos rostros han acompañado a Jesús en su camino al Calvario: Pilato, el Cireneo, María, las mujeres… También nosotros podemos ser para los demás como Pilato, que no tiene la valentía de ir contracorriente para salvar la vida de Jesús y se lava las manos.
Queridos amigos, la Cruz de Cristo nos enseña a ser como el Cireneo, que ayuda a Jesús a llevar aquel madero pesado, como María y las otras mujeres, que no tienen miedo de acompañar a Jesús hasta el final, con amor, con ternura. Y tú, ¿como quién eres? ¿Como Pilato, como el Cireneo, como María? Jesús te está mirando ahora y te dice ¿Me quieres ayudar a llevar la cruz?.
la escucha, y Dios sabrá sacar a su pueblo adelante.
Celebramos hoy con la Santa Iglesia a una mujer de aldea, una mujer sencilla que acogió a Jesucristo, hospedó a a Jesucristo, sirvió a Jesucristo, y que por eso, con esta sencillez, es como modelo de todos nosotros los creyentes.
De nosotros quiere el Espíritu Santo que seamos como Martha, que abramos nuestras casas, que abramos nuestras vidas, que acojamos al que es la vida para que tengamos vida, que sirvamos a Jesucristo, que creamos en Él.

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