"No tengáis miedo" San Mateo 10,26. "No les tengáis miedo" San Mateo 10,26, y luego dice más adelante: "No tengáis miedo a los que matan el cuerpo" San Mateo 10,28, más adelante: "No tengáis miedo, no hay comparación entre vosotros y los gorriones" San Mateo 10,28.
Jesús estaba empeñado en curarlos del miedo: "No tengáis miedo" San Mateo 10,26, esta expresión abre también el libro "Cruzando el Umbral de la Esperanza" del Papa Juan Pablo II.
"No tengáis miedo", porque efectivamente, en la mente pagana tiene un inmenso poder el miedo, el temor; ser liberado del miedo es salir del que nos maneja a través del miedo; ser liberado del miedo es ser liberado de aquel, que a través del miedo, pretende gobernar cómo administramos nuestra vida, nuestra alegría, nuestros recursos, nuestro amor.
Jesús envía a los discípulos sabiendo que van a tener que padecer y sin embargo les dice que no tengan miedo, ¿qué razones les da para sanarlos del miedo? .
"No hay nada cubierto que no llega a descubrirse" San Mateo 10,26; "Pueden matar tu cuerpo, pero no pueden matar tu alma" San Mateo 10,29; "Dios lo conoce todo y tú vales mucho ante Él" San Mateo 10,30; son las tres sanaciones del miedo.
"Las cosas terminarán por saberse", "No pueden hacerte todo el daño que quieren", "Dios te ama, Dios gobierna tu vida", así podemos reescribir estas tres razones que da Jesús para vencer el miedo.
"La verdad termina por imponerse", y eso es cierto, porque a medida que uno lo va viviendo, lo va creyendo y es tan lindo eso, ver que la verdad efectivamente se impone.
"No hay nada cubierto que no llegue a descubrirse" San Mateo 10,26.
"Nada hay cubierto que no llegue a descubrirse" San Mateo 10,26.
"La verdad triunfa"; a veces uno alcanza a verlo otras veces no.
Santo Tomás de Aquino. Santo Tomás murió en 1274, unos trescientos años después, fines del siglo XVI (1500 ), empezó a reconocerse la santidad de la doctrina de Santo Tomás para la iglesia, hasta 300 años después de que había escrito Santo Tomás.
Su doctrina reposó en bibliotecas, lleno de polvo, desconocido de la mayor parte de los católicos, pero: "No hay nada oculto que llegue a descubrirse" San Mateo 10,26, trescientos años después empieza a brillar el faro de luz maravillosa que es Santo Tomás, y como dicen nuestros campesinos, "hasta la presente".
Trescientos años, pero "no hay nada oculto que no llegue a descubrirse" San Mateo 10,26, y esto trae una paz muy grande, si no lo alcanzamos a ver, pero esa es sólo la primera razón para sanarse del miedo.
"No pueden hacer todo el daño que quieran", Jesús lo dice de manera compacta: "Pueden matar tu cuerpo, pero no tu alma" San Mateo 10,29.
"No pueden hacerte todo el daño que quieran".
El Papa Juan Pablo, quien ama en tan alto grado a la Virgen, dijo esta expresión con motivo de su atentado el 13 de mayo de 1981: "Una mano disparó y otra desvió la bala".
Claramente el daño que se le quería hacer: el tipo de disparo, la distancia y el arma utilizada eran para catarlo, pero luego se ponen a estudiar el recorrido del proyectil dentro del cuerpo del Papa y todo indica que el proyectil hizo una especie de zigzag, evitando centros nerviosos, evitando arterias.
Es increíble el recorrido del proyectil dentro de cuerpo de Juan Pablo II, es una cosa increíble, es decir, si ponemos un tirador profesional a que haga ese disparo para no dañar ningún centro nervioso, ninguna arteria, no lo logra; "una mano me disparó y otra desvió la bala", dice el Papa Juan Pablo II.
Una cosa es el daño que me quieren hacer y otra cosa es el daño que me pueden hacer, son dos cosas distintas; el daño que me quieren hacer estará en su corazón que puede estar dañado, pero el daño que me van a hacer está en lo que Dios dispone de mi, esta es una sanación muy grande del miedo. "No tengan miedo, dice Jesús, porque dice aquí: "Hasta los cabellos de la cabeza tenéis contados" San Mateo 10,30.
Por eso al comulgar cada uno y cada una puede decir: “Soy precioso ante Dios”. ¿Cuánto valgo a los ojos de mi Dios?.
Sostenidos por ese amor, sostenidos por ese conocimiento, Dios conoce; si Dios conoce los cabellos de mi cabeza, seguramente conoce también las ideas de mi cabeza.
Dios conoce mis ideas, Dios conoce mis circunstancias, Dios me conoce infinitamente y Dios me ama infinitamente, tanto me conoce como me ama, tanto me ama como me conoce, eso trae una paz inmensa.
Jesús nos sana del miedo, lo oculto llegará a saberse y que la verdad triunfará; nadie puede hacernos todo el daño que quiera, Dios tanto nos conoce cuanto nos ama.
Que venga esta certeza por obra del Espíritu en nuestro corazón, para que llevemos una vida, como decía Santa Teresa de Jesús, "sin encogimiento", "vivir, hermanas/os.
No hay comentarios:
Publicar un comentario