domingo, 8 de septiembre de 2013

Contraste



La Carta a los Colosenses nos presenta como un contraste entre lo que pueden las potestades, es decir, los elementos de este mundo, y lo que puede Jesucristo.
Esta comunidad de Coloso estaba como fascinada con el mundo de las cosas espirituales, y habían entrado como en un culto exagerado a los seres espirituales, olvidándose de la centralidad de Jesucristo.
 En esta Carta a los Colosenses, Pablo intenta sobre todo, que aparezca la majestad, la unicidad de Jesucristo. Es una carta muy importante; bueno, como todos los escritos del Nuevo Testamento.
 Es muy importante para nosotros hoy, porque también hoy parece, que algunos cristianos pierden de vista la centralidad, la fundamentalidad de la Pascua del Señor.Como que se pierden en devociones,  incluso reemplazan la fe en Jesucristo, por la fe en los Ángeles, o en elementos de la naturaleza.
De varios modos, el Apóstol San Pablo le hace ver a estos cristianos, cómo es de superior el misterio de Cristo de cualquier otro misterio, de cualquier otra potestad, de cualquier otro ser, ya sea en los Cielos, en la tierra, o debajo de la tierra.
Necesitamos reconocer a Cristo como el más fuerte, como el más grande, más alto que todos los seres de los Cielos, para que no nos confundamos; no sea, que el amor a tal o cual Santo, o estilo de santidad, el amor a tal virtud o ascesis, el amor a tal o cual Ángel, aparte de nosotros lo que debe estar en el centro.
Bien dice la Carta a los Hebreos: "Todas estas potestades espirituales sólo tienen una finalidad, encaminarnos hacia Jesucristo. Todos ellos son enviados en bien de nuestra salvación, para nuestra salvación" Carta a los Hebreos 1,14. Hay que saber que Cristo está por encima de toda potestad en los Cielos.
Resulta, que las virtudes y las cualidades espirituales tienen importancia, no como ídolos, sino en la medida en que pertenecen a la obra de santificación, que el Espíritu de Cristo realiza en nosotros.

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