María Inmaculada, Madre del Redentor, implora para nosotros el don de la paz de Cristo.
Tú diste a luz al Salvador del mundo, enviado a anunciar la paz a los cercanos y lejanos y a reunir a los hombres de toda raza y estirpe en una sola familia.
Escucha las súplicas de tus hijos, por los pueblos que sufren, haz que pronto claree para ellos el alba de la paz y de la vida nueva.
REINA DE LA PAZ, acuérdate de cuantos son víctimas de la guerra, haz que se unan a los sufrimientos de Cristo, tu Hijo, ayúdales a seguirlo por el camino del Calvario, para descubrir en la Cruz el secreto de una vida nueva, no ya sujeta a muerte.
Habla a los corazones de los responsables de la suerte de los pueblos, que trabajen por una paz duradera y benéfica.
Niña María Virgen gloriosa, reaviva en todos los hombres la esperanza del encuentro feliz con Dios, Señor de la paz y de la vida, Padre de todos, te lo rogamos por los méritos de tu Concepción, Nacimiento e infancia. Amén.
El 8 de diciembre celebramos la Concepción Inmaculada de la Virgen en el seno de su madre santa Ana y 9 meses después la Iglesia se llena de júbilo en su Natividad.
Hagamos estos días de preparación a su Cumpleaños para agradecer a Dios Trino el don de María nuestra Madre. Algunas oraciones en honor a la Virgen Niña:
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