De manera que amar a los enemigos, es el sello propio del cristiano. Amar a los amigos lo hace cualquiera; amar a los enemigos es lo propio del cristiano.
Si uno interpreta el amor, en primer lugar, como un sentimiento, la predicación de Cristo es absurda. "Ama a tu enemigo".
No debemos interpretar la palabra amor, en primer lugar, como una cosa que se siente. Tal vez, porque nosotros asociamos amor con los sentimientos que nos inspiran los niños, los amigos, o de pronto, el novio, la novia, el esposo, la esposa; porque nosotros asociamos la palabra amor con ese tipo de relaciones humanas, creemos que el amor es, en primer lugar, un sentimiento.
"Haced el bien a los que os odian, bendecid a los que os maldicen, orad por los que os injurian" ( San Lucas 6,27).
Tres cosas dice Cristo: hacer el bien, bendecir, orar. Y aquí es donde está la clave. El amor no empieza por un sentimiento que yo tengo, sino por una acción que yo realizo.
No hay que empezar por el sentimiento. Cuando Cristo va a explicar, qué significa amar al enemigo, lo primero que dice es: "Haced el bien" ( San Lucas 6,27;35), y luego nos explica qué es hacer el bien, fundamentalmente, con el bendecir, y con el orar.
". Cristo está refiriéndose a una situación concreta, que estaba en ese momento, y que está en nuestro momento: tenemos enemigos; es una realidad, no lo neguemos.
Dios, que es poderoso, puede cambiar en días de favor, ese día de desgracia. Estaba rezando, estaba humillado, tenía rabia, pero en su rabia seguía rezando. A veces hay que rezar con rabia, hay que decirle al Señor desde lo profundo de un corazón angustiado: "Compadécete, porque mi dolor me llega hasta los huesos; compadécete, Señor, cumple tu voluntad".
San Juan Crisóstomo "Señor, que se cumpla tu voluntad; no la voluntad de ese, ni de aquel, ni la mía, que se cumpla tu voluntad". Iba camino del destierro San Juan Crisóstomo. Es un ejemplo de una oración hecha en medio del dolor, en medio de la rabia, en medio de los problemas.
Si nosotros aprendemos a rezar con la verdad del corazón, Dios aprende a respondernos en verdad. Dios va a respondernos en verdad, si oramos de verdad.
"Mira, ese corazón que estaba tan herido, yo lo uní a mi corazón. Está sanado, tómalo; ya puedes sentir algo nuevo por la persona que te hizo daño". Eso sucede más adelante, no al principio.
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